¿Por qué la caída del dólar impacta hasta en los recicladores?

Recicladores trabajando para separar las botellas de plástico depositadas en los ecopuntos.
Recicladores trabajando para separar las botellas de plástico depositadas en los ecopuntos.Gentileza

La caída del dólar ya impacta incluso en los ingresos de los recicladores. La asociación del sector advierte que algunos plásticos, el vidrio y la chatarra perdieron valor. Los detalles, en esta nota.

La caída del dólar ya está repercutiendo en la cadena de reciclaje en Paraguay, reduciendo el valor que reciben los recicladores por los materiales recuperados y haciendo que algunos residuos pierdan atractivo económico para su recuperación.

La Asociación de Recicladores del Paraguay (Arepar) alertó sobre el impacto que la situación cambiaria está generando principalmente en los recicladores de base, recolectores y pequeños acopiadores, para quienes la recuperación de materiales constituye su principal fuente de ingresos.

Según Arepar, el efecto no se limita a las industrias o a los sectores vinculados a la exportación, sino que se traslada a toda la cadena hasta alcanzar al reciclador, quien recibe un menor precio por cada kilogramo de material recuperado.

El reciclaje del envase de plástico representa actualmente un negocio de US$ 450 millones anuales, informó el Ministerio de Industria y Comercio.
El reciclaje del envase de plástico representa actualmente un negocio millonario.

Menor precio, mayor esfuerzo

Lo concreto es que la caída del dólar reduce el valor en guaraníes de los materiales reciclables que se comercializan en mercados vinculados a la exportación. Esa baja termina trasladándose por toda la cadena.

La reducción del valor de los materiales implica que los recicladores deben colectar una mayor cantidad para conseguir el mismo ingreso que anteriormente obtenían en una jornada de trabajo.

“Al disminuir los valores de comercialización en guaraníes, también disminuye el precio que puede pagarse por los materiales recuperados, trasladando la reducción hasta el primer eslabón de la cadena: el reciclador”, señala AREPAR.

La organización advierte además que la situación está provocando que algunos materiales que históricamente formaban parte de la cadena de reciclaje comiencen a perder salida comercial.

Uno de los casos señalados es el de determinados tipos de plásticos, especialmente aquellos diferenciados por tipo y color. Según Arepar, la pérdida de mercados de exportación hizo que algunos de estos materiales ya no encuentren compradores, por lo que dejaron de ser económicamente atractivos para su recuperación.

El riesgo es que estos residuos, que anteriormente representaban una fuente de ingresos para los recicladores, terminen directamente como basura.

Cuando determinados materiales dejan de tener un valor suficiente para justificar su recuperación, disminuye el incentivo para recolectarlos.
Cuando determinados materiales dejan de tener un valor suficiente para justificar su recuperación, disminuye el incentivo para recolectarlos.

Vidrio y chatarra también pierden valor

El vidrio es otro de los materiales afectados. La asociación sostiene que la caída de los precios redujo el incentivo para su recuperación, debido a que en determinados casos el valor obtenido ya no permite cubrir los costos de recolección, manipulación, transporte y comercialización.

Una situación similar se observa con la chatarra y los desperdicios de hierro, aunque en este caso Arepar advierte sobre una disminución en los niveles de recuperación.

De acuerdo con los datos manejados por el sector, estos materiales llegaron a registrar niveles de reciclaje cercanos al 100%, pero actualmente la recuperación habría descendido hasta alrededor del 80%.

La principal explicación, según la asociación, es económica: los precios actuales ya no generan las condiciones necesarias para mantener los niveles de recuperación registrados anteriormente.

Impacto ambiental

Arepar también sostiene que el problema no se limita a los ingresos de quienes trabajan en el reciclaje, sino que también puede generar consecuencias ambientales.

Cuando determinados materiales dejan de tener un valor suficiente para justificar su recuperación, disminuye el incentivo para recolectarlos y trasladarlos hasta los centros de acopio o las industrias que los procesan.

“Esos materiales no desaparecen: permanecen en el ambiente o terminan en vertederos, calles, cauces hídricos y otros sitios de disposición”, advierte la organización.

De esta manera, la caída de los precios de los materiales reciclables puede terminar afectando simultáneamente a los ingresos de los recicladores, la recuperación de residuos y la gestión ambiental de los desechos.