Mientras el Banco Central del Paraguay (BCP) trata de justificar su falta de intervención ante la brusca caída del dólar -la semana pasada publicó un documento en aparente respuesta a cuestionamientos que se le viene haciendo desde varios sectores-, suman y siguen los economistas y analistas que consideran que tales explicaciones no convencen del todo.
El consultor económico Amílcar Ferreira afirmó que el BCP debería tener una mayor presencia en el mercado cambiario, tras la pronunciada caída que viene registrando el dólar de más del 20% durante el primer semestre del año.
El análisis de Ferreira se dio luego de que la banca matriz intentara explicar su posición neutral de no intervenir, ya que atribuye esa caída en el tipo de cambio a una debilidad de la moneda norteamericana a nivel global y al mayor ingreso de divisa al Paraguay por la época de las exportaciones de soja.
BCP casi no interviene con dólar bajo
En conversación con la prensa, Ferreira refirió que cuando la moneda estadounidense sube, el BCP suele intervenir para moderar los movimientos -es decir, atenuar los impactos-, mientras que cuando baja, esas intervenciones son más limitadas o directamente no se realizan.
Explicó la manera en que funciona la cantidad de dólares en el mercado local, en un escenario en el que la mayoría de estos billetes no cambia de dueño todos los días (es decir, “no se mueven”).
“Hay que tener en cuenta que, del stock total de dólares, solo un pequeño porcentaje es el que se negocia diariamente. Si el stock es de US$ 10.000 millones (entre depósitos bancarios, efectivo, reservas, cuentas de empresas, etc.), el mercado cambiario mueve solo entre US$ 20 millones y US$ 25 millones por día. Entonces, ese pequeño porcentaje determina el valor de todos los dólares que hay en Paraguay”, señaló.
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Importancia de la estabilidad cambiaria
Sobre las decisiones de política monetaria del BCP, el analista indicó que las intervenciones de la banca matriz solo pueden evaluarse con el paso del tiempo, observando si contribuyen a una apreciación o depreciación gradual de la moneda.
En ese sentido, apuntó que empresas, productores e inversionistas organizan sus presupuestos y contratos en función de determinadas expectativas cambiarias, por lo que movimientos abruptos generan distorsiones en la planificación económica.
“Si el valor del tipo de cambio se modifica gradualmente, los actores económicos tienen tiempo para reacomodarse al nuevo escenario”, ahondó.
Por el contrario, acotó que cambios bruscos en períodos cortos pueden afectar negocios ya pactados y generar pérdidas económicas.

Impacto sobre la recaudación y la actividad económica
Precisamente, ese comportamiento de escasa intervención del BCP, según Ferreira, afecta muchas áreas, siendo una de ellas, la recaudación fiscal.
“No estamos diciendo que Paraguay deba tener un tipo de cambio fijado por el Banco Central, sino una mayor presencia para que los cambios se den de manera gradual y no de forma brusca. Hay que cuidar la productividad de las empresas, la economía y los ingresos”, enfatizó.
El segundo semestre podría impulsar al dólar
Por otra parte, Ferreira consideró probable que el dólar registre movimientos al alza y una leve recuperación durante el segundo semestre.
Explicó que entre enero y mayo se concentra la cosecha de soja, lo que genera un importante ingreso de divisas por exportaciones y presiona a la baja la cotización de la moneda estadounidense.
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Sin embargo, indicó que en la segunda mitad del año la situación suele invertirse debido a la mayor demanda de dólares por parte de los importadores, que deben reponer inventarios y adquirir insumos para la próxima campaña agrícola.
“Siempre decimos que el primer semestre es de los exportadores, pero el segundo semestre es de los importadores. Por eso, normalmente vemos una presión alcista sobre el tipo de cambio, salvo que exista un ingreso extraordinario de divisas que neutralice esa tendencia”, concluyó.
