El EPP está vivito y coleando y no “estratégicamente derrotado”

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“Las declaraciones de victoria del Gobierno es una muestra de su derrota frente al EPP...”, expresó con pesar pero con mucho acierto Beatriz Denis, una de las hijas del exvicepresidente Óscar Denis, al cumplirse 600 días del secuestro del citado político, de cuyo paradero y estado de salud nada se conoce, como tampoco se sabe de otros dos secuestrados con mucha antelación, el policía Edelio Morínigo y el ganadero Félix Urbieta. Por eso, y por otras circunstancias, hasta resultarían risibles si no fueran tan trágicas y ofensivas las recientes declaraciones del Tte. Cnel. Luis Apesteguía, vocero del CODI/FTC, de que el EPP “está estratégicamente derrotado”.

“Las declaraciones de victoria del Gobierno es una muestra de su derrota frente al EPP (Ejército del Pueblo Paraguayo)...”, expresó con pesar pero con mucho acierto Beatriz Denis, una de las hijas del exvicepresidente Óscar Denis, al cumplirse 600 días del secuestro del citado político, de cuyo paradero y estado de salud nada se conoce. Tampoco nada se sabe de otros dos secuestrados con mucha antelación, el policía Edelio Morínigo y el ganadero Félix Urbieta. Por eso, hasta resultarían risibles si no fueran tan trágicas y ofensivas las recientes declaraciones del Tte. Cnel. Luis Apesteguía, vocero del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), del que hoy forma parte la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), de que el EPP “está estratégicamente derrotado”. ¿Será que este militar conoce a fondo cuanto ocurre en el Norte del país donde actúan los criminales? Esto, porque es de suponer que, si lo hiciera, no puede dejar de conocer que, a más de los tres secuestros sin resolver, los productores temen arriesgarse para cumplir con sus labores, que deben andar con fuerte guardia, y hasta se comenta que muchos de ellos se ven obligados a pagar “impuesto revolucionario” para no sufrir las consecuencias. Además, hace dos meses fueron secuestrados tres trabajadores, dos de los cuales fueron muertos por sus captores. Se debe mencionar también el reciente atentado con bombas contra un camión de la FTC, salvándose sus tres ocupantes de perder la vida por milagro. Siendo esta la realidad, es una burla a la ciudadanía opinar que el EPP se encuentra “estratégicamente derrotado”. Tampoco lo están otros grupos que actúan impunemente imponiendo el terror.

Tienen razón, por tanto, Beatriz, Lorena y Silvia Denis cuando hablan de “600 días de derrota”, pero la del país entero se cuenta por décadas, dado que pasan los años y la fuerza pública se muestra cada vez más incapaz de poner coto a las actividades delictivas de unos pocos forajidos que operan en un área no muy extensa, y la violencia, en franco crecimiento y con modalidades como el sicariato o asesinatos por encargo del crimen organizado, ya abarca todo el territorio. Sería terrible que también se vuelvan “normales” si la Policía y la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) sigan siendo tan impotentes como el CODI/FTC. Lo peor que podría ocurrir es que los crímenes violentos terminen siendo de hecho aceptados como fenómenos propios de la vida cotidiana, incluso por parte de quienes tienen la misión de precaverlos y reprimirlos. Las palabras del Tte. Cnel. Apesteguía trasuntan que si el EPP ya fue “estratégicamente derrotado”, no hay por qué preocuparse mucho: podrá seguir secuestrando y matando.

Como era de esperar, este militar repitió la cantinela de siempre: la falta de recursos, ya que según sus palabras, el CODI/FTC “apenas sobrevive” con sus fondos, pese a que en julio de 2021 llegaron a 831.140 millones de guaraníes, consumidos en siete años, según la organización no gubernamental Servicio Paz y Justicia; el año pasado recibió una ampliación presupuestaria de 31.500 millones de guaraníes adicionales para la compra de equipos. Además de la supuesta falta de dinero, el vocero mencionó la dificultad de que las operaciones se realicen en zonas de difícil acceso, aunque no sean muy boscosas ni montañosas, como si carecieran de drones y helicópteros o necesitaran caminos abiertos, de ser posible asfaltados a juzgar por tales excusas.

El vocero también dijo que la banda criminal cuenta con informantes, en su mayoría indígenas, y apoyo logístico de terceros. Y bien, el Estado tiene una impresionante Secretaría Nacional de Inteligencia, una de cuyas funciones legales consiste en entregar al presidente de la República y a los órganos que este indique “conocimiento útil de inteligencia criminal con el objeto de detectar, neutralizar y contrarrestar las acciones de grupos terroristas”; se diría, pues, que resulta mucho menos eficaz que los informantes del “estratégicamente derrotado” EPP. En fin, las excusas de siempre.

Edelio Morínigo, Félix Urbieta y Óscar Denis, así como sus familiares y los de los asesinados, están sufriendo en soledad, cada día que pasa, sin que su calvario conmueva a los que mandan. Mientras tanto, las autoridades se ufanan de supuestos éxitos, pero la jactancia y la insensibilidad conjugadas no contribuyen a que se ponga fin a un drama tan prolongado que, para muchos, se ha convertido en algo tan normal como la politiquería diaria. Los alambradores Esteban Valenzuela y Julio César Aveiro –los secuestrados y asesinados recientemente– serían solo un dato menor más, con el que la cifra de víctimas mortales de los “estratégicamente derrotados” llegó a 74, en 148 golpes asestados en este ya largo vía crucis. ¿Hasta cuándo?, cabe preguntar.