Sin estudio previo no se puede comprometer la energía del país

El Gobierno ha confirmado que se le quiere ofrecer una tarifa eléctrica preferencial fija de 30 dólares el megavatio/hora durante 15 años a la empresa británica Atome PLC para producción de “fertilizantes verdes”. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, defiende el incentivo, mientras que los sindicatos de la ANDE se oponen terminantemente. Es un caso parecido al suscitado a principios de la década del 2010 con el proyecto de aluminio de la canadiense Rio Tinto Alcan. Todas las partes tienen sus argumentos, pero hay algo indiscutible: no se pueden comprometer a largo plazo los recursos del país sin un profundo estudio técnico-económico previo, transparente y libre de conflicto de intereses. Las inversiones extranjeras directas son muy bienvenidas, toda vez que realmente resulten beneficiosas para el país, no a cualquier precio.

El Gobierno ha confirmado que se le quiere ofrecer una tarifa eléctrica preferencial fija de 30 dólares el megavatio/hora durante 15 años a la empresa británica Atome PLC para producción de “fertilizantes verdes”, aunque los representantes de la empresa hablan de 10 años. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, defiende el incentivo, mientras que los sindicatos de la ANDE se oponen terminantemente. Es un caso bastante similar al suscitado a principios de la década del 2010 con el proyecto de aluminio de la canadiense Rio Tinto Alcan, finalmente desechado por la administración de Horacio Cartes en diciembre de 2013. Desde Atome se aduce que es un proyecto diferente por contener otros componentes adicionales en el plan global comrpometido por la firma. Todas las partes tienen sus argumentos, pero hay algo indiscutible: no se pueden comprometer a largo plazo los recursos del país sin un profundo estudio técnico-económico previo, transparente y libre de conflicto de intereses.

Atome PLC es una compañía inscripta en el Reino Unido que cotiza en la bolsa de Londres y se promociona como especializada en producción de fertilizantes ecológicos e hidrógeno verde. Se menciona que opera “a escala mundial”, pero solo figura vinculada a tres emprendimientos, uno en Costa Rica, otro en Islandia y este en Paraguay. En nuestro país tiene instalaciones en Villeta, donde, de acuerdo con la información brindada, planea construir una planta industrial de hidrógeno verde y de nitrato de amonio y calcio para uso agrícola. El proyecto aún está en una fase inicial de construcción y de “formalización de inversión”.

El ministro Marco Riquelme dijo en una entrevista radial que este tipo de industrias “no pueden pagar más de 30 dólares (el MWh) por la energía”, porque son tecnologías nuevas que “tienen que competir contra un fertilizante ya maduro, que es el fertilizante tradicional, que tiene costos muy bajos”. Añadió que ninguna industria “va a venir a invertir 1.000 millones de dólares si no se le asegura energía por lo menos por 15 años”.

Los sindicatos de la ANDE sostienen que esa tarifa constituye un subsidio inadmisible, negado por los representantes de Atome. Adelantaron que se opondrán tenazmente y que ya están preparando acciones de inconstitucionalidad contra los Decretos 5306 y 5861, que posibilitan la fijación de precios preferenciales para grandes industrias e inteligencia artificial. Adolfo Villalba, titular de Sitrande, aseguró que desde el Ejecutivo le dijeron al presidente de la compañía estatal, Félix Sosa, que debía aceptar o renunciar, a lo que él habría respondido que prefería irse a firmar en esas condiciones.

Riquelme señaló que la diferencia con la tarifa técnica de referencia de la ANDE, que es de 44 dólares el MWh, se subsana al descontarse las pérdidas del sistema, que representan un 28%. Indicó que la proyectada planta se conectará directamente a la red de 220 kV, con lo cual las pérdidas se reducen al 3% y el precio “se acerca al costo de generación, que según mis datos es de 28 dólares”, a lo que hay que sumar la previsible reducción de la tarifa de Itaipú desde 2027. En cuanto a la disponibilidad, señaló que se puede combinar con los contratos de criptominería, que permiten “apagar las máquinas” cuando se llegue al pico de potencia.

Antes que fanatizarse en una u otra dirección, lo que corresponde es la realización de un estudio técnico de alta calidad que analice la cuestión desde todos los ángulos. En el caso de Rio Tinto Alcan, que también solicitaba tarifas eléctricas preferenciales para una inversión de 3.500 millones de dólares para producción de aluminio, más el desarrollo de un parque industrial para promover industrias locales afines, el estudio más pormenorizado que se hizo al respecto fue el elaborado por el equipo de Jeffrey Sachs en la Universidad de Columbia de Nueva York, que terminó desaconsejando el proyecto por una relación negativa de costo/beneficio.

Además, en este mismo momento se está negociando la instalación de una megaplanta de hidrógeno verde en Uruguay, con una inversión de 5.300 millones de dólares por parte de la empresa Hif Global. Según la ministra de Industria de la hermana nación, Fernanda Cardona, el precio de la energía “está a punto de cerrarse”. Los inversores pretenden una tarifa de 40 dólares el MWh (un tercio más alta de la que se le quiere ofrecer a Atome en Paraguay) y el Gobierno uruguayo les hizo una contraoferta. Sería importante observar cómo concluye esta negociación para tomarla de referencia.

Las inversiones extranjeras directas son muy bienvenidas, toda vez que realmente resulten beneficiosas para el país, no a cualquier precio. Si el Gobierno ya tiene un estudio, tiene que divulgarlo y ponerlo a consideración de la población. De lo contrario, sin demoras debe contratar a consultores de irreprochable reputación técnica y moral que evalúen los riesgos y aporten los elementos de juicio necesarios para tomar las decisiones más convenientes para el interés y el desarrollo nacionales.