CAACUPÉ, Dpto. de Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). Monseñor Ignacio Gogorza lamentó que la impunidad y la corrupción se hayan convertido en algo hasta normal en el Paraguay. Añadió que hay mucha insensibilidad ante tantos rostros sufrientes por la carencia de la salud bien atendida, por una educación deficitaria, por la pobreza y extrema pobreza en que viven muchas familias.
También lamentó la falta de trabajo o los medios básicos para llevar una vida digna. “No es, a mi parecer, una sociedad (la paraguaya) suficientemente misericordiosa como Dios quiere”, agregó.
Monseñor Gogorza señaló, además, que se nota la falta de perdón entre personas y que eso se manifiesta en la violencia, en la venganza, en los juicios, condena por chismes, calumnias, envidias, etcétera.
“En las familias y comunidades se hace difícil descubrir a Dios que camina en medio de nosotros por nuestra falta de comprensión y de amor. Sin amor no hay misericordia”, expresó el obispo emérito de la diócesis de la capital de Itapúa.
Asimismo exhortó a no perder la esperanza, ya que el amor misericordioso de Dios es superior a nuestros pecados.
Ante el mundo violento en que vivimos, en donde priman el individualismo, la falta de respeto a la dignidad de la persona, la búsqueda de intereses personales sin mirar los medios, la exclusión, la muerte, etcétera, el papa Francisco nos invita a reflexionar, a orar y a vivir la misericordia, señaló Gogorza en otro pasaje de su prédica.
“El papa Francisco quiere que la Iglesia sea un ícono de la misericordia, siguiendo el ejemplo de Jesús y a ser instrumento de comprensión, de acogida y de paz para construir un mundo más humano, más solidario y más fraterno”, enfatizó.
En ese sentido, Mons. Gogorza dijo que las obras de misericordia espirituales nos inducen a aconsejar, enseñar, perdonar, amonestar y rezar, pero que nunca hay que separar las obras corporales de las espirituales.
“Ambas se complementan y si la practicamos daremos un nuevo rostro a nuestro querido Paraguay; primarán el amor, la justicia y la fraternidad”, finalizó.
Peregrinación
La tradicional Peregrinación del Este se inició ayer a las 15:00 en el cruce internacional de Cnel. Oviedo. Como desde hace 45 años harán un recorrido de 80 kilómetros y la llegada a la Basílica de Caacupé está prevista para mañana, 7 diciembre.
Bomberos voluntarios y efectivos de la Policía Nacional acompañan la caravana.
