La canasta mecánica

La canasta mecánica
La canasta mecánicaArchivo, ABC Color

SCROLL, LA NUEVA ADICCIÓN-- Los teléfonos móviles se han vuelto casi una prótesis de nuestro cuerpo, un elemento fundamental, casi tan importante como el aire que respiramos.

Su uso se convirtió en una de las actividades cotidianas que absorben horas y horas de nuestro tiempo, creando un grado de dependencia al que hoy llaman nomofobia, un miedo irracional a estar sin el teléfono móvil, sin batería, sin cobertura o sin datos. Al aumentar el tiempo de uso del móvil, caemos en los patrones adictivos que operan detrás de la mayoría de las redes sociales y nos transformamos en algo así como zombis del scroll, que no es otra cosa que hacer el desplazamiento vertical u horizontal del contenido de una pantalla digital, celular, computadora o tablet, para visualizar partes que no están a la vista inicialmente. Scroll es la acción de deslizar el dedo sobre la pantalla, usar el mouse o la barra de desplazamiento.

Lo que ahora se define como scroll infinito se relaciona con la adicción al activar el sistema de recompensa del cerebro mediante dopamina, lo que provoca pérdida del control del tiempo, menor capacidad de atención, ansiedad, fatiga mental y una comparativa social constante, o sea, nos expone a la tendencia psicológica de evaluar el propio valor, habilidades, apariencia o éxito contrastándolos continuamente con los de los demás. Estudiosos del tema concluyen que estar en continuo scrolleo fomenta el sedentarismo y la saturación cognitiva por el consumo rápido y constante de información. Es un mecanismo automático que afecta la autoestima, generando frustración, envidia e insatisfacción.- Esto puede ser temporal, pero si se persiste en scrollear todo el momento, a largo plazo puede llegar a convertirse en adicción y afectar las hormonas, el estado de ánimo, las enfermedades y todos los aspectos de la salud y bienestar.

Detrás del scrooll hay toda una técnica mediante la cual los contenidos se cargan antes de que lleguemos a ellos y, así, se muestran en nuestras pantallas de forma constante e infinita. Nunca llegamos al final de la web, ya que esta se recarga cada pocos segundos. No existe, por tanto, un fin, el usuario o usuaria es quien decide cuando parar.

Esta técnica fue creada en 2006 por Aza Raskin que, en una entrevista a la BBC, advirtió que el scroll funcionaba como “cocaína conductual” por el alto nivel de adicción que es capaz de generar en las personas.

Sin embargo, el scrolling infinito o la adicción al contenido de redes sociales, no se debe solo a la técnica del scroll, sino también a los algoritmos que operan en ellas. Se trata de un conjunto de normas de programación cuyo objetivo es mostrar un tipo determinado de contenidos a un perfil concreto de usuario según sus gustos y sus interacciones con otras publicaciones dentro de la misma red social..

Las personas adultas deberían tomar muy en serio lo que el uso constante de un móvil puede ocasionar al vulnerable cerebro de la infancia.

carlafabri@abc.com.py