Uno de los grandes periódicos conservadores de la clase empresarial de Chicago decía hace unos años en el editorial de su sección financiera que Estados Unidos debería “vender protección”. Algo así es lo que sucede en la práctica: ellos hacen las intervenciones y otros asumen los costos. Pero claro, son intervenciones para establecer la democracia, la libertad, etc., y en nombre de la paz justifican guerras atroces.
No es necesario ser de izquierda o de derecha para observar la realidad. ¿Es de capitalistas o de terroristas pedir que no nos mientan? Denunciar las estafas de esta democracia parlamentaria podrida, con carnet habilitado por USA ¿nos convierte en zurdos resentidos? No, no y no. Se trata de recuperar las riendas de nuestro propio destino. Nos engañaron desde el principio y acaso un poco tarde nos damos cuenta de que nunca fuimos dueños de nuestro propio destino.
Es hora de acabar con el delito de volverse rico gobernando a la ciudadanía. No necesitamos representantes del pueblo que convierten a la política en una profesión con la cual se vuelven millonarios estafando a la gente.
¿Por qué pagar sueldos millonarios a los funcionarios públicos de una administración corrupta que roba nuestros aportes y hace ostentación del dinero mal habido, globalizando la pobreza?
Ahora se comenta que senadores cartistas firmaron un documento, dirigido al Banco Central, para investigar a ueno bank. Entendidos hablan de que el pedido de informe es una jugada política de Honor Colorado que busca desvincularse de la figura de Santiago Peña, mediante un probable juicio político al Presidente y de paso desligarse del “carbón mojado”. Como de costumbre tiene todas las características de un enfrentamiento de piratas contra piratas. ¿Transparencia o tiempos muy turbios?
Un país pobre como el nuestro no necesita ni puede costear tanta administración gubernamental ni tantos parlamentarios. Hay que reducir el número de ministerios, reducir el número de parlamentarios, reducir sueldos y aumentar responsabilidades. Nuestro país necesita buena cobertura médica para toda la ciudadanía, buenos salarios para todo el personal médico e inversión organizada en el área de la educación.
La custodia de lo común debe constituirse en un deber sagrado donde la mínima infracción se castigue con gravedad. En Suiza, lo que se exige a nivel penal y administrativo a una persona se multiplica por veinte si está en un cargo público. La estafa en la gestión de lo común implica prisión perpetua. Quien asume un cargo lo hace por seis meses, no es reelegible y su remuneración es acorde a la que venía percibiendo por su profesión, según la declaración de la renta. ¿Habría patriotas luchando por ocupar un escaño en el Congreso, si el sueldo fuera el mismo que el que está ganando en el área privada?
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