Detrás de cada planta, cada flor y cada stand que hoy recibe a los visitantes existe una historia de esfuerzo y perseverancia. El Yvoty Rape nació con el propósito de generar un espacio para que los productores de la compañía Cabañas pudieran mostrar y comercializar lo que cultivaban, pero con el paso de los años la iniciativa fue creciendo hasta convertirse también en un atractivo turístico y comercial.
Nelly Fernández, productora y una de las fundadoras del Yvoty Rape, recuerda los primeros tiempos de la actividad y destaca el esfuerzo que realizaron los floricultores y emprendedores para lograr que la feria se fortaleciera con cada edición.
Para Fernández, el crecimiento del Yvoty Rape está estrechamente relacionado con el trabajo de las familias productoras de Cabañas, quienes encontraron en la floricultura una oportunidad para generar ingresos y, al mismo tiempo, mantener una tradición que identifica a la comunidad.
La productora se dedica especialmente al cultivo de cactus desde hace más de una década. Cuenta que inicialmente comenzó con estas plantas como un pasatiempo, sin imaginar que con el tiempo se convertirían en una actividad económica que le permitiría desarrollar su propio emprendimiento.
Con dedicación y perseverancia, fue ampliando su producción hasta contar actualmente con un invernadero de aproximadamente 30 metros en su propio domicilio. Allí cultiva sus plantas, las cuida y posteriormente las lleva a las distintas ferias para su exposición y comercialización.
“Lo que comenzó como un pasatiempo se convirtió en un trabajo”, es parte de la experiencia que Fernández transmite al hablar de su trayectoria como productora. Para ella, poder dedicarse a una actividad que disfruta representa una satisfacción personal, pero también una posibilidad concreta de generar ingresos para su familia.
Una feria que fue creciendo
Desde aquella primera experiencia en 2017, el Yvoty Rape fue incorporando nuevos productores, emprendedores y propuestas. Con el paso de las ediciones, los stands se multiplicaron y la variedad de productos también.
Flores ornamentales, cactus, suculentas, orquídeas, rosas, tunas, girasoles, plantas nativas y otras especies forman parte de la exposición. A esto se suman kokedamas, terrarios, macetas artesanales, artesanías y productos para el hogar.

La diversidad es precisamente uno de los aspectos que permitió que la actividad trascendiera el ámbito de una feria de productores y se transformara en un paseo para las familias.
Cada fin de semana, visitantes provenientes de diferentes puntos del país llegan hasta Cabañas para recorrer los puestos, conocer las plantas, conversar con los productores y elegir alguna especie para llevar a sus hogares.
Para los floricultores, ese movimiento representa una oportunidad para comercializar directamente su producción, conseguir nuevos clientes y dar a conocer emprendimientos que durante el resto del año funcionan principalmente desde sus hogares o viveros.

Más que una feria de flores
Con el tiempo, el Yvoty Rape también se convirtió en una herramienta para impulsar la economía local. La llegada de visitantes beneficia no solamente a los productores de flores y plantas, sino también a otros emprendedores y comercios de la zona. La actividad permite mostrar el potencial productivo de Cabañas y fortalecer su identidad como una comunidad vinculada a la floricultura.
En ese sentido, Fernández destaca el valor de haber construido colectivamente una actividad que año tras año logra convocar a más personas. El trabajo de los productores, la organización y el acompañamiento de la comunidad fueron fundamentales para que la propuesta pudiera mantenerse y crecer.
La feria también cumple un papel importante en la transmisión de conocimientos. Los visitantes no solamente compran una planta: muchas veces reciben recomendaciones sobre cómo cuidarla, dónde ubicarla, cuánto regarla y qué condiciones necesita para crecer. Así, detrás de cada venta existe también un intercambio entre productor y visitante.
El orgullo de producir
Para Fernández, ser parte del Yvoty Rape significa mucho más que participar de una exposición. Es ser testigo del crecimiento de una iniciativa que nació con esfuerzo y que hoy forma parte del calendario de actividades de Cabañas.
Su historia personal refleja, además, la de muchos emprendedores que comenzaron de manera pequeña y fueron creciendo con el tiempo. Su invernadero, construido en su propio domicilio, es una muestra de ese proceso.
Lo que empezó con unas pocas plantas y como una afición se transformó en una producción que requiere dedicación diaria, cuidados y constancia.
En cada edición del Yvoty Rape, los productores vuelven a encontrarse con sus clientes y con nuevos visitantes. Para ellos, la feria representa una vitrina para mostrar meses de trabajo y una oportunidad para seguir fortaleciendo sus emprendimientos.

Nueve ediciones que siguen floreciendo
En esta novena edición, el Yvoty Rape mantiene la esencia con la que nació: brindar un espacio a los productores de Cabañas y acercar su trabajo al público.
Pero también muestra cuánto puede crecer una iniciativa cuando existe compromiso y participación comunitaria. A lo largo de los años, la feria fue consolidándose como un punto de encuentro entre productores, emprendedores, familias y turistas. Las flores y plantas son las protagonistas, pero detrás de ellas se encuentra una historia de trabajo, aprendizaje y perseverancia.
Para quienes estuvieron desde los comienzos, llegar a una novena edición representa también mirar hacia atrás y reconocer todo el camino recorrido.
El Yvoty Rape continúa así escribiendo su historia en Cabañas: una historia que comenzó con pequeños productores que buscaban mostrar su trabajo y que, con el paso del tiempo, logró convertirse en una de las expresiones más coloridas de la comunidad y en una oportunidad para fortalecer la economía y el turismo local.

Yvoty Rape: horarios, ubicación y precios
La novena edición del Yvoty Rape se realiza en la compañía Cabañas de Caacupé, sobre la avenida Coronel Gaudioso Núñez, a unos 200 metros del Kurusu Peregrino.
Horarios:
La expoferia está habilitada de lunes a domingo, de 08:00 a 20:00, y se extenderá hasta el 22 de septiembre.
Rosas: desde G. 12.000
Tunas: desde G. 10.000
Orquídeas: desde G. 40.000
Girasoles: desde G. 5.000
Kokedamas: desde G. 25.000
También se ofrecen cactus, suculentas, terrarios, macetas artesanales y otras plantas ornamentales.
Lea más: Cabañas florece con la novena edición de la Expoferia Yvoty Rape
¿Cómo llegar?
Desde el centro de Caacupé, se puede llegar hasta la compañía Cabañas y continuar por la avenida Coronel Gaudioso Núñez hasta el predio de la expoferia. La zona es conocida por la producción de flores y plantas ornamentales.
Lea más: Cabañas florece con turismo: el campo de girasoles que enamora a Cordillera
