Mujeres que piensan, ¿en el olvido?

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Pensemos rápido en nombres de filósofas. Quizá nos vengan a la mente nombres como Simone de Beauvoir, Hannah Arendt o Ayn Rand. Tal vez hasta Hipatia de Alejandría se incluya en esa lista, pero ¿después qué? ¿Qué pasó con las pensadoras a lo largo de la historia? Gilles Ménage nos da una respuesta.

Historia de las mujeres filósofas es uno de esos libros raros que muy pocas veces se puede encontrar en Asunción. Esto porque la filosofía no tiene mucho protagonismo en el Paraguay y tampoco hay muchos filósofos; sin embargo, esta obra no va directamente destinada a un público especializado, ya que es un trabajo de divulgación, pero de 1690.

Ménage (1613 – 1692) fue un gran escritor, lexicógrafo francés, latinista y gramático, al que se lo considera el autor del primer gran diccionario etimológico de Francia y al que Molière lo inmortalizó en Las mujeres sabias (1672). Este agudo estudioso de la cultura no trató de hacer una historia de la filosofía desde la óptica femenina, sino revelar lo oculto, lo que no se conocía y, así, logró una estupenda recopilación de 65 nombres de filósofas que alguna vez fueron citadas como tales, que eran familiar de algún gran pensador o que estaba relacionado con la filosofía.

“No es que no hayan existido mujeres que filosofaran. Es que los filósofos han preferido olvidarlas, tal vez después de haberse apropiado de sus ideas”, afirmó una vez el escritor y filósofo Umberto Eco al respecto. Y es que en Historia de la Filosofía no muy pocas veces se estudian a las filósofas. Ménage mismo hablaba ya, en el siglo XVII, que sí se habían hecho otros escritos sobre las pensadoras, pero poco o nada ha quedado para el siglo XXI sobre esto.

En la obra de este gramático encontraremos anécdotas y algunas ideas, pero sobre todo una reivindicación de la cultura filosófica. Podemos enterarnos acerca de Diotima, quien, según nuestro autor, enseñó a Sócrates filosofía amatoria; también podemos saber de la vida de Novella, del siglo XIV, quien fue una importante jurista y pensadora que tenía que dar clases con una cortina en frente para que su belleza no opacara su oratoria. Ménage rescata a Eloísa (1101-1164), conocida por ser amiga y esposa del teólogo Pedro Abelardo e instruida en matemática y teología, además de filosofía.

El capítulo sobre Hipatia de Alejandría (370-415) acapara varias páginas, ya que se trató de una de las principales representantes del platonismo en Egipto. Entre los estudiosos que rememora nuestro autor, el que más destaca es el de Nicéforo, quien afirmó: “En Alejandría había una mujer, Hipatia, quien tenía por padre al filósofo Teón. Bien instruida por este, sobresalió tanto en los saberes que no solo superó a los filósofos de su época, sino también a todos los que la habían precedido”. Se relata el trágico suceso de persecución y muerte de la pensadora.

Y luego continúa la lista. Historia de las mujeres filósofas, que fue escrita en latín, pero que hoy podemos leerla en español, es un estupendo compendio y recordación de quienes contribuyeron a la filosofía, desde la condición de mujer, en sociedades ultramachistas o patriarcales, por la época en la que se vivía. Es un material riguroso que sopesa toda la campaña, a veces, superficial del feminismo fundamentalista o retrógrado.

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