Anarcómics: la rebelión del Tintín apócrifo

"The Adventures of Tintin: Breaking Free", parodia anarquista de la serie de cómics de Hergé publicada bajo el seudónimo de "J. Daniels" en 1988
"The Adventures of Tintin: Breaking Free", parodia anarquista de la serie de cómics de Hergé publicada bajo el seudónimo de "J. Daniels" en 1988

Un ejercicio ejemplar de détournement situacionista: mensajes anticapitalistas fusionados con la estética de la «línea clara» del cómic francobelga.

Cada cierto tiempo, en los muros de los barrios de las ciudades europeas aparecen misteriosos afiches con Tintín o el capitán Haddock hablando de revolución en una paradójica y extravagante unión de la ordenada estética de la ligne claire del cómic francobelga y las incendiarias ideas anticapitalistas.

Cuando en el mundo del cómic hablamos de la «línea clara» inmediatamente pensamos en una estética caracterizada en lo visual por trazos nítidos, contornos definidos y colores planos, y en lo literario por el relato lineal: un guion en el que todos los elementos (encuadres, diálogos, rótulos) contribuyen a la comprensión de la historia. Dibujo sin sombras, narración sin digresiones: un arte de la omisión.

"Cada cierto tiempo, aparecen misteriosos afiches con Tintín o el capitán Haddock..."
"Cada cierto tiempo, aparecen misteriosos afiches con Tintín o el capitán Haddock..."

El mayor representante de la ligne claire es el creador del reportero Tintín, del fox terrier Milou, del capitán Archibald Haddock, adicto al whisky Loch Lomond y los insultos fabulosos («chuc-chuc», «oficleido», «coloquinto de grasa de antracita» son algunos de los cerca de trescientos que integran su vasto léxico de improperios) y del excéntrico profesor Silvestre Tornasol, entre otros personajes: nos referimos, por supuesto, a Georges Remi, más conocido por su seudónimo de Hergé (trascripción fonética –en francés– de R. G., sus iniciales invertidas), autor de uno de los cómics más influyentes de todos los tiempos: Les Aventures de Tintin et Milou. De hecho, el nacimiento del término ligne claire tiene fecha y lugar precisos: el 20 de diciembre de 1976 en una reunión en Rotterdam, donde el dibujante holandés Joost Swarte utilizó la expresión de klare lijn («la línea clara») para referirse, precisamente, al estilo de Hergé.

Cuando Hergé falleció, el 3 de marzo de 1983, acaparó las portadas de todos los periódicos del mundo, algo nada corriente en un dibujante de historietas. Su conversión instantánea en mito se debe sin duda al valor de su legado artístico, pero quizá también en parte al ideario conservador imbricado en su obra, que bien puede contribuir a presentarla como recomendable para niños y adolescentes a ojos de padres, autoridades y educadores.

Una página de "Breaking Free", el cómic apócrifo que convierte a los personajes de Hergé en revolucionarios
Una página de "Breaking Free", el cómic apócrifo que convierte a los personajes de Hergé en revolucionarios

Hergé es criticado por transmitir un mensaje colonialista y difundir estereotipos racistas. Es una crítica justa. Tintín apareció por vez primera en Le XXème Siècle, periódico religioso donde el joven Hergé entró como aprendiz de fotógrafo e ilustrador al terminar el bachillerato, y en sus primeras aventuras se enfrenta a los bolcheviques en la Unión Soviética. Cuando, durante la Segunda Guerra Mundial, Bélgica fue ocupada por tropas alemanas, Hergé decidió quedarse, y después de que Le XXème Siécle cerró, pasó a publicar en Le Soir, que, controlado por los ocupantes, había devenido un medio de propaganda nazi. No es de extrañar que en la posguerra fuera acusado de colaboracionista, ya que con sus cómics había favorecido notablemente las ventas del periódico. Solo consiguió el perdón social gracias al apoyo del editor y otrora combatiente de la resistencia Raymond Leblanc.

Por todo esto son paradójicos los afiches mencionados al principio. Un movimiento de derecha a izquierda de dos personajes entrañables pero a los cuales, dada su nefasta carga ideológica, hubo siempre que tomar con pinzas.

Viñetas del Tintín apócrifo de "J. Daniels"
Viñetas del Tintín apócrifo de "J. Daniels"

La explicación del misterio es que en abril de 1988 Attack International, sello editor del grupo anarco londinense homónimo, lanzó The Adventures of Tintin: Breaking Free, parodia anarquista de los cómics de Hergé firmada por «J. Daniels». En sus páginas, vemos a Tintín desde sus días de delincuente juvenil hasta su conversión en líder revolucionario. Cada viñeta de esta aventura política en los suburbios ingleses de fines de los años ochenta bajo la férrea manota de Margaret Thatcher es una copia de una viñeta original de uno de los episodios de la serie de Hergé, con los parlamentos de los personajes cambiados: «cada figura, cada pose –escribía Gabriel Coxhead en The Guardian en 2007– ha sido copiada con esmero de los dibujos originales del propio Hergé y recontextualizada. El libro entero se convierte así en una especie de compendio secreto de la obra de Hergé, una serie de citas perspicaces».

La historia de The Adventures of Tintin: Breaking Free comienza con Tintín, recién despedido por golpear al jefe, llegando al departamento del Capitán en un barrio ficticio de un gris rincón de Inglaterra. El Capitán le ofrece trabajar con él en una construcción cercana, y Tintín acepta. Desfilan los problemas que a estas alturas del negro siglo XXI todos, salvo el 0,1 %, vivimos: explotación, racismo, gentrificación, machismo, un gobierno de porquería, etcétera.

El legendario poeta y músico "wobblie" Joe Hill
El legendario poeta y músico "wobblie" Joe Hill

En medio de los sinsabores proletarios, un trágico accidente lo cambia todo: uno de los albañiles, Joe Hill (tocayo del legendario poeta y músico wobblie), muere al caer de una elevada altura, debido a la falta de adecuadas medidas de seguridad. Ante la apatía del representante sindical y la insensibilidad del capataz («¿Había bebido?»), los trabajadores, hartos e indignados, empiezan una huelga en reclamo de condiciones laborales dignas, salarios justos e indemnización para la familia del compañero fallecido. Los patrones contratan rompehuelgas, la revuelta se extiende a todo el país y el gobierno responde con violencia y represión crecientes.

The Adventures of Tintin: Breaking Free vuelve contra el capitalismo sus propios productos, alterados para crear con ellos un nuevo sentido crítico, en un ejercicio clásico de détournement situacionista. En la última página, una marcha multitudinaria con grandes pancartas sugiere una revolución inexorable. Y abajo, donde normalmente va el «The End», en letras blancas sobre el fondo oscuro de las siluetas del Capitán y su esposa Mary, con los puños en alto, y Tintín, que alza un rifle a su lado, leemos:

This is not the end…

Only the beginning.

"Un ejercicio clásico de détournement situacionista..."
"Un ejercicio clásico de détournement situacionista..."