Gloria Steinem admiraba las historietas de la Mujer Maravilla creadas en la década de 1940 por el psicólogo (además de inventor del primer detector de mentiras) William Moulton Marston. Ante la noticia del fallecimiento de la emblemática feminista estadounidense, ocurrido en Nueva York el miércoles 2 de septiembre, recordamos esa faceta de su personalidad.
La portada histórica
En 1972, Steinem colocó a la superheroína en la portada del primer número independiente de la revista Ms. bajo el titular «Wonder Woman for President» (La Mujer Maravilla para presidenta) (1).
En esa época, DC Comics había despojado a Wonder Woman de sus poderes y su traje clásico, convirtiéndola en una espía experta en artes marciales llamada Diana Prince. Steinem presionó a la editorial para que le devolvieran sus brazaletes y su lazo de la verdad, argumentando que sin ellos el personaje perdía la capacidad de simbolizar la fuerza femenina. DC cedió ante la crítica y restauró la esencia de la superheroína.
De los archivos del New York Times
«Tan hermosa como Afrodita, tan sabia como Atenea, con la velocidad de Mercurio y la fuerza de Hércules, solo se la conoce como la MUJER MARAVILLA…». Estas palabras encabezaban una columna firmada por Eric Pace que apareció en la página 49 de la edición del 19 de octubre de 1972 del New York Times. «La Mujer Maravilla pronto saldrá de las viñetas para convertirse en protagonista de un libro ilustrado, con ensayos feministas de Gloria Steinem y la Dra. Phyllis Chesler, psicóloga», informaba el reportero. «“Si hubiéramos leído más sobre Wonder Woman y menos sobre Dick y Jane, la nueva ola de la revolución feminista podría haber surgido antes y de forma menos dolorosa”, escribe Steinem en su ensayo introductorio».

Wonder Woman, la Mujer Maravilla, «irrumpió en la escena estadounidense en 1941: la creación del psicólogo William Moulton Marston, que firmaba con el seudónimo de Charles Moulton. Tras compararla con Afrodita y Hércules, el Sr. Marston trazó el origen de la joven de anchos hombros y negros cabellos que podía despojarse de su traje rojo, blanco y azul en el espacio de una sola viñeta de cómic. Era una princesa, única hija de la reina Hipólita, quien gobernaba a las amazonas de la Isla Paraíso», sigue Pace. La princesa se embarco «en una carrera de hazañas que continúa hasta hoy, con una periodicidad bimensual. Los mejores años de la Mujer Maravilla, en opinión de sus seguidores, fueron en la década de 1940, antes de que el Sr. Marston falleciera y la tira cómica pasara a otras manos».
Más adelante, señala: «Durante los años de la guerra, la Mujer Maravilla dedicó gran parte de su tiempo a defender a los Estados Unidos del Eje, y la Dra. Chesler y la Srta. Steinem elogian la relativa gentileza con la que desempeñaba su labor» (2).
Notas
(1) Revista Ms., portada del 1 de julio de 1972.
(2) Eric Pace: «Lovely and Wise Heroine», The New York Times, 19 de octubre de 1972, p. 49.
