En la edición anterior se abordaba sobre la transición demográfica y su incidencia en el crecimiento económico. En tal sentido se referenciaban proyecciones que daban cuenta de una desaceleración en el crecimiento de la población. Para el Fondo Monetario Internacional (FMI) esto no representa una mala noticia, ya que si bien el aumento de la población no incrementa automáticamente el ingreso per cápita –el indicador más pertinente del bienestar– porque a pesar de generar una expansión de la fuerza laboral y del producto agregado, también significa que el producto está repartido entre más personas. Aún así, el crecimiento económico derivado de la evolución demográfica puede ayudar de otras maneras; por ejemplo, aumentando los ingresos públicos para hacer frente a elevados niveles de deuda, remarca el documento.
Desde el FMI destacaban que el dividendo demográfico está disminuyendo a medida que la población envejece y que el porcentaje de población activa llega a sus máximos. Esto significa que la proporción de la población capaz de generar ingresos dejará de crecer, representando un cambio importante. En la actualidad, esa proporción iba en aumento, añadiendo anualmente 0,5% a la fuerza laboral desde el año 2000. Por el contrario, de acuerdo con las recientes previsiones, el porcentaje de población activa registrará, en promedio, nulo crecimiento durante los próximos cinco años.

Otras estimaciones como de las Naciones Unidas señalaban que, en 2023, las personas de 60 años y más en la región sumarían aproximadamente 92 millones y representarían el 13,8% de la población total. Sin embargo, al final de la “Década del Envejecimiento Saludable, en 2030″, la población aumentaría 23 millones, alcanzando los 115 millones o 16,5% de la población total.
De acuerdo con la definición del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la economía plateada (o silver economy) es aquella vinculada al cambio demográfico producido por el envejecimiento de la población cuyo enfoque se centra en las necesidades y demandas de las personas mayores.
En el mismo sentido, el envejecimiento, a menudo, se entiende como una carga adicional para la sociedad. No obstante, se presenta con importantes oportunidades de desarrollo económico con la generación de nuevos emprendimientos y oportunidades laborales, así como una mayor contribución económica de los séniors, dado que las mejores condiciones de salud permiten una longevidad más productiva, refiere el análisis del organismo internacional.
Así, los estudios a nivel mundial dan cuenta que las personas mayores de 60 años generan más del 50% del consumo total en varias economías industrializadas, por lo que se están convirtiendo en un motor del empleo, crecimiento e innovación.
El documento del BID refiere la proyección de un fuerte crecimiento del grupo de personas de 80 años y más, y para el 2023 en la región se contaría con 12 millones y en 2030 llegaría a 16 millones de personas, siendo dos tercios de este grupo, mujeres.
En Paraguay

En nuestro país, la población adulta de 60 y más años de edad totalizaban 766.877 en el 2023, es decir, 13% de toda la población del país. De ese total, el 52,9% (405.826 personas) eran mujeres y 47,1% (361.051) hombres. La mayor cantidad de adultos mayores se ubican en la franja de 60 a 64 años, tal como se muestra en la tabla elaborada con datos de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) 2023 del Instituto Nacional de Estadística (INE) y que no incluye los departamentos de Boquerón y Alto Paraguay, comunidades indígenas y viviendas colectivas. Además, se contabilizaron 125.454 adultos mayores en situación de pobreza en todo el país. Al desagregar por departamentos, Central, Caaguazú y Alto Paraná concentran la mayor cantidad de personas en la mencionada condición de vulnerabilidad. En tanto que Ñeembucú, Amambay y Presidente Hayes se ubican con el menor número de la población, tal como se muestra también en la infografía.
Fuerza de trabajo y seguro

Con respecto a la tasa de la fuerza de trabajo del mencionado segmento de la población, se observa un claro decrecimiento entre el grupo que va de 60 años a 80 años y más. Destacan los hombres, en todos los grupos, con la mayor participación frente a las mujeres, siendo en el segmento de 60 a 64 años donde se concentra el número de personas dentro de la fuerza de trabajo en el país.
A modo de referenciar, la fuerza de trabajo es el conjunto de personas de 15 y más años de edad que en el período de referencia dado, suministran mano de obra para la producción de bienes y servicios económicos o que están disponibles y hacen gestiones para incorporarse a dicha producción.
Otro relevante dato del INE es el vinculado a la población de 60 y más años de edad por área de residencia y tipo de seguro médico. Del total de 766.877 personas que integran el mencionado grupo, solo 28,4% se encuentra dentro del Instituto de Previsión Social (IPS); el 8,1% tiene otro tipo de seguro (seguro privado individual, laboral, familiar, sanidad militar, policial) y la mayor proporción, el 63,5% no cuenta con seguro alguno.
Al desagregar por áreas geográficas, de los 486.666 hombres y mujeres que viven en la zona urbana, el 35,8% está dentro del sistema previsional; 10,9% se beneficia de otro seguro y el 53,3% no lo tiene.
En las comunidades rurales, el 15,6% de las personas no se encuentran como beneficiarios en el sistema del IPS; el 3,2% cuentan con algún seguro, mientras que el 81,2% sin ningún seguro.
Duplicación de los adultos mayores en el país
Es de recordar que las proyecciones para los próximos 30 años como las del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) refieren que se duplicaría la cantidad de adultos mayores en Paraguay. Por tanto, el escenario se plantea con un llamado urgente para el diseño de políticas públicas y otras estrategias que permitan no solo acompañar sino transformar la economía ante las nuevas demandas de la población adulta vinculadas con el sistema de salud y protección social.
Remarcar igualmente que en el corto y mediano plazo, la economía plateada presenta también una oportunidad de negocio en sectores de la vivienda, el turismo, los cuidados o el transporte, con alto potencial para generar nuevos empleos, y por consiguiente, impulsar el desarrollo y crecimiento económico.
Cantidad
Proyecciones del BID para los próximos 30 años refieren que en el Paraguay se duplicaría la cantidad de adultos mayores.

