A menos de una década de que lleguemos a utilizar la mitad de la energía generada en Yacyretá e Itaipú, cada año la energía que le corresponde al Paraguay y no la utiliza es menor y va, inexorablemente, tendiendo a cero para el año 2033. - o tal vez antes si se mantiene el crecimiento anual del SIN del 12% del 2023 o si las condiciones hidrológicas del río Paraná limitan la generación de energía-.
Hablando solamente de Itaipú, la energía que le corresponde al Paraguay y no la utiliza, conforme al Tratado vigente, la cede al Brasil. Así es que en el 2023, según la Memoria de ITAIPU, el Paraguay cedió al Brasil 22.203 GWh y por ello percibió 233 millones de dólares, a una tarifa de 10,49 US$/MWh.

La estimación de ingresos por cesión de la energía de Itaipú para el Paraguay para el año 2024 sería de 217 millones de dólares si se mantiene la generación de Itaipú del 2023 de 83.435 GWh (muy improbable) y con el crecimiento proyectado del SIN de la ANDE para el año 2024 de 8%.
El paradigma está en qué hacer con la disponibilidad de energía excedente y aprovecharla mientras exista.
Existen tres opciones:
1.- Negociar el aumento de la cesión de energía de Itaipú al menos a 25 US$/MWh en el corto plazo, por el periodo de 2024 al 2027 (para coordinar con el Acuerdo firmado recientemente).
2.- Vender internamente a las criptominerías.
3.- Vender en el mercado brasilero (según acuerdo firmado desde 2027, que está atado a la revisión del Anexo C).

De las opciones mencionadas, la única factible en el corto plazo es la de apostar a las criptomonedas, pero no a cualquier tarifa, sino a aquella que le permita a la ANDE cubrir sus costos de generación , operación y mantenimiento y, además, que le brinde un beneficio superior a los 10,49 US$/MWh. Es decir, no solo se debe comparar con el precio que paga el Brasil al Paraguay por la cesión, sino se le debe sumar lo que le cuesta a la ANDE comprar la energía desde sus fuentes de generación y colocarla a través de su infraestructura propia a las criptomonedas.
Hoy la ANDE solo subsidia la tarifa social por decisión del Gobierno y a Clyfsa por demanda judicial y no debería subsidiar a otras que no aportan a crear trabajo, aunque sea la única forma de aumentar el consumo interno.
La premisa debe ser que la energía se utilice en Paraguay a una tarifa adecuada y para el desarrollo socioeconómico. Hoy la tarifa para el consumidor final, antes que aumentada, debe ser reducida, que es la única manera de que la ciudadanía perciba beneficios en las negociaciones de Itaipú.

El crecimiento anual del SIN, históricamente, se encontraba alrededor del 6% y en el 2022 fue de 5,6% , pero en el 2023 saltó al 12,51 %, sin que la facturación anual de la ANDE acompañe ese incremento, razón por la cual aumentaron las pérdidas, aunque debido a la no disponibilidad de la Memoria de ANDE del 2023 no se pueda tener la cifra oficial de las pérdidas de ese año, pero resulta evidente que aumentó con respecto a los años anteriores.
Resulta evidente que la criptominerias aparecieron con fuerza en el 2023, por el impacto en el aumento del crecimiento del SIN, pero también fueron la causa principal del aumento de las pérdidas no técnicas.
Hablando solamente de las criptominerías legales, ellas han permitido aumentar los ingresos de la ANDE y es positivo para ella, solo que deberíamos considerar que eso hace que los ingresos por cesión de energía de Itaipú al Paraguay se reduzcan y que lo importante a considerar es el efecto global, en el que los ingresos por uso en Paraguay sean superiores o al menos iguales a los recibidos hoy desde Brasil.
La ANDE, para la facturación por el suministro de energía eléctrica, el 16 de setiembre de 2022 estableció un Grupo de Consumo Intensivo Especial, abastecido en los niveles de Muy Alta Tensión (220 kV), Alta Tensión (66 kV) y Media Tensión (23 kV); destinado a los que desarrollan actividades de procesamiento de datos, provisión de servicios de almacenamiento e información, incluyendo minerías de criptoactivos, blockchain, token y data center, con tarifas establecidas en dólares.
El 26 de junio de 2024, la ANDE procedió a actualizar las tarifas anteriores a través de la resolución P/N 49.238.
Analizando las tarifas anteriores y las actuales, que se indican más abajo, los valores anteriores estaban entre 39 y 52 US$/MWh y los actuales entre 44 a 60 US$/MWh, dependiendo del nivel de tensión; la que más aumento tuvo fue el nivel de tensión de 23.000 voltios con alimentador propio, llegando a 16,40% y la de menor incremento fue la del mismo nivel de tensión, pero con subestación propia de 9,59%
Las tarifas anteriores, entre 39 y 52 US$/MWh, para saber si son beneficiosas o no para el Paraguay debemos compararlas con el costo de generación de ANDE, los gastos operativos y la rentabilidad que debe tener la empresa.
En uno de los cuadros que ilustran esta página, se observa que las tarifas no son convenientes para el Paraguay al ser menores a los montos que recibe hoy por la cesión al Brasil y no cubre los costos de ANDE, si solo se considera la tarifa de energía garantizada de Itaipú.

Con las tarifas actuales indicadas se observa que solo las de nivel de tensión de 23.000 voltios son mayores que la tarifa de cesión al Brasil.
Pero, hay un error conceptual al compararlas solo con la energía garantizada de Itaipú, puesto que la ANDE tiene un solo costo de generación, que es un mix de la tarifa de Itaipú y su acuerdo operativo, la de Yacyretá y Acaray.
Si consideramos a las criptomonedas como una alternativa temporal y no permanente, se debe considerar incluso que la tarifa de Yacyretá que paga la ANDE es 22,6 US$/MWh.
Por ello, debemos comparar con el costo de generación total de ANDE y no solo con el costo de la energía garantizada de Itaipú, si consideramos un costo de generación de ANDE de 30 US$/MWh; de las tarifas anteriores solo debía ser actualizada el nivel de tensión de 220 kV.
Si consideramos un costo de generación de ANDE de 30 US$/MWh; las tarifas actuales para el nivel de tensión de 220 kV resultan insuficientes y para el nivel de tensión de 23 kV son muy altas y deberían ser revisadas.
Para hacer atractiva la criptominería en el corto plazo y que nuestra energía excedente sea mejor utilizada que cediendo al Brasil, las tarifas de energía equivalente deberían estar entre 45 y 55 US$/MWh, considerando que las mismas son interrumpibles y la prioridad debe ser atender el consumo interno y principalmente a las industrias de empleo intensiva.
CONCLUSIONES
1.- La tarifa para el consumidor final más que ser aumentada debe ser reducida y es la única manera de que la ciudadanía perciba beneficios en las negociaciones de ITAIPÚ.
2.- Paraguay cedió al Brasil 22.203 GWh y por ello percibió 233 millones de dólares, a una tarifa de 10,49 US$/MWh.
3.- La estimación de ingresos por cesión de la energía de Itaipú para el Paraguay para el año 2024 es de 217 millones de dólares.
4.- Las criptomonedas son las alternativas en el corto plazo para valorizar mejor nuestra energía excedente, aunque disminuya la brecha entre la energía disponible y la utilizada y que no emplee mucha mano de obra y considerando que solo la energía de Acaray es la que se piensa exportar al mercado brasilero. por lo menos hasta el 2026.
5.- Las tarifas aplicadas a las criptomonedas deben ser superiores a los costos de generación, operación, mantenimiento, rentabilidad de ANDE y, además, que brinden un beneficio superior a los ingresos actuales por cesión de energía.
6.- La tarifa para las criptominerías se debe comparar no solo con el precio que paga el Brasil al Paraguay por la cesión; sino se le deben sumar los costos de ANDE y los de utilización de su infraestructura propia a las criptomonedas.
7.- Las tarifas que la ANDE establece para la criptomonedas tienen un error conceptual al considerar solo la tarifa de la energía garantizada de Itaipú.
8.- Se debe comparar con el costo de generación total de ANDE y no solo con el costo de la energía garantizada de Itaipú, si consideramos un costo de generación de ANDE de 30 US$/MWh; de las tarifas anteriores solo debió actualizarse la del nivel de tensión de 220 kV.
9.- Las tarifas para criptominería deben estar entre 45 y 55 US$/MWh y no como la vigente, para desalentar a las que operan en forma ilegal, visto que las mismas son interrumpibles y la prioridad debe ser atender el consumo interno y a las industrias de empleo intensiva.
10.- La disponibilidad de energía no utilizada debe ser objeto de un análisis detallado y si las criptomonedas son la alternativa de corto plazo debe establecerse un criterio objetivo y transparente para atraer otras inversiones que sí sean de empleo intensivo para el largo plazo.
Premisa
Caída en las reservas del petróleo será la causa del aumento de la cotización del Petróleo Intermedio de Texas (WTI). El Brent europeo registró una leve baja.
450
En el yacimiento Vaca Muerta de la provincia argentina de Neuquén estiman que solo este año llegarán a perforar 450 pozos, con 18.000 fracturas.
(*) Docente de FIUNA y Presidente de IEEE Paraguay.
