6 de julio de 2026

La filtración de un documento oficial de la ANDE desató el descontento de la multinacional Atome Paraguay. La nota revela el rechazo de la estatal a modificar el contrato de suministro de energía, un duro revés que se da a conocer públicamente en medio de un complejo escenario de negociaciones.




La construcción de la megaplanta de fertilizantes verdes de Atome Paraguay S.A., valuada en más de US$ 665 millones, pende de un hilo. Su presidente, James Spalding, confirmó a ABC que si la Administración de Electricidad (ANDE) no respeta la tarifa fija de US$ 30 por megavatio hora (MWh), el proyecto se cancela. La indecisión estatal pone en jaque los miles de empleos que se generarían, sino también al recién celebrado grado de inversión y la credibilidad internacional del país, advierte el también exdirector general de Itaipú (2013-2018).

La firma británica Atome defiende su contrato con ANDE anunciando una inyección de US$ 665 millones para instalar una planta de fertilizantes verdes en Paraguay. Aunque la multinacional promete millonarios ingresos para el Estado y miles de empleos bajo el régimen “Energía a X”, el acuerdo avanza con denuncias de presuntos aprietes políticos y un esquema de tarifas a medida.

La reglamentación de la Ley 7599 de Energías Renovables No Convencionales abre la cancha a la inversión privada para frenar la potencial escasez. Cuatro nuevas figuras sacudirán el tablero energético. Desde la academia advierten que, para pagarle a los nuevos generadores, el precio de la luz de los usuarios comunes inevitablemente tendrá que variar.

El diputado Raúl Benítez indicó que el presidente Santiago Peña apuñaló el futuro de los jóvenes solo para otorgar beneficios a empresas amigas y con intención de enriquecer a su entorno. Cuestionó duramente el decreto que concede subsidios multimillonarios para empresas de hidrógeno y centro de datos que no generan empleo.

El presidente de la ANDE, Félix Sosa, advirtió que el sistema eléctrico paraguayo requiere una “tarifa adecuada” para garantizar inversiones y calidad del servicio. Explicó que actualmente la mayoría de los usuarios paga una tarifa “política” que no cubre los costos reales y la criptominería es el único sector que cuenta con una tarifa técnica real.