Evolución de los gastos de la Administración Central de 2003 a 2026

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ABC Color

Entre los años 2003 y 2025, el gasto obligado pasó de G. 5,18 billones a G. 54,89 billones, lo que representó un aumento absoluto de G. 49,71 billones. En términos relativos, el nivel de 2025 fue más de diez veces superior al registrado al inicio de la serie. La expansión acumulada alcanzó aproximadamente 958,7%, lo que evidencia el fuerte crecimiento nominal de los compromisos presupuestarios de la Administración Central durante el período analizado.

En los primeros años de la serie, el gasto mostró aumentos importantes. En 2004 se ubicó en G. 5,63 billones con una variación de 8,6% frente a 2003. En 2005 llegó a G. 6,65 billones, con un incremento de 18,1%. Posteriormente, el gasto subió a G. 7,64 billones en 2006, con una variación de 14,9%, y a G. 8,58 billones en 2007, con un aumento de 12,4%. Para 2008, el monto ascendió a G. 9,68 billones, equivalente a una suba de 12,8%.

En 2009 se observó una aceleración relevante, ya que el gasto obligado alcanzó G. 11,71 billones, con una variación interanual de 21,0%. En 2010, el monto llegó a G. 12,72 billones, con un crecimiento más moderado de 8,7%. Luego, en 2011, el gasto subió a G. 15,46 billones, con una variación de 21,5%, mientras que en 2012 alcanzó G. 19,57 billones, con un incremento de 26,6%, el mayor crecimiento relativo de toda la serie.

El salto entre 2011 y 2012 fue especialmente significativo en términos absolutos. El gasto obligado aumentó en G. 4,11 billones en solo un año, al pasar de G. 15,46 billones a G. 19,57 billones. Desde entonces, los compromisos de la Administración Central se instalaron en un nivel más elevado, tanto en valores nominales como en relación con el producto interno bruto (PIB).

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A partir de 2013, el gasto continuó con una trayectoria ascendente, aunque con variaciones más moderadas en algunos años.

En 2013 llegó a G. 20,64 billones, con una suba de 5,4%. En 2014 se ubicó en G. 22,93 billones, con un incremento de 11,1%, y en 2015 alcanzó G. 25,34 billones, con una variación de 10,5%. En 2016, el crecimiento fue de 3,2%, hasta G. 26,15 billones, mientras que en 2017 el monto ascendió a G. 28,14 billones, con una suba de 7,6%.

En los años previos a la pandemia, el gasto mantuvo su tendencia creciente. En 2018 fue de G. 30,82 billones, con una variación de 9,5%, y en 2019 llegó a G. 33,33 billones, con un aumento de 8,1%.

En 2020 se registró otro salto importante: el gasto obligado alcanzó G. 38,51 billones, con una variación de 15,5% respecto al año anterior. En términos absolutos, el incremento fue de G. 5,18 billones.

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Luego de ese aumento, el ritmo de expansión se redujo en 2021, cuando el gasto llegó a G. 39,05 billones, apenas 1,4% por encima de 2020. En 2022 volvió a crecer hasta G. 41,34 billones, con una variación de 5,9%.

En 2023 se produjo una nueva aceleración, ya que el gasto obligado alcanzó G. 48,51 billones, con una suba de 17,3%, equivalente a un aumento absoluto de G. 7,17 billones frente a 2022. Este fue el mayor incremento nominal de la serie.

En 2024, el gasto total obligado llegó a G. 53,10 billones, con una variación de 9,5%. Para 2025, el monto ascendió a G. 54,89 billones, con un crecimiento de 3,4%, el más bajo desde 2021. En términos absolutos, el aumento entre 2024 y 2025 fue de G. 1,79 billones. Este comportamiento muestra una desaceleración frente a los avances registrados en 2023 y 2024, cuando el gasto había crecido 17,3% y 9,5%, respectivamente.

La relación del gasto obligado con el PIB también muestra cambios importantes. En 2003, el indicador representaba 10,5% del PIB. En 2004 bajó a 9,8%, mientras que en 2005 se ubicó en 10,0%.

Durante los años siguientes, se mantuvo cerca del 10%, con 10,1% en 2006; 9,6% en 2007; 9,0% en 2008; 10,5% en 2009; 9,9% en 2010 y 10,9% en 2011.

El cambio más notorio se produjo desde 2012, cuando el gasto obligado pasó a representar 13,3% del PIB, frente al 10,9% registrado en 2011. Posteriormente, el indicador permaneció en niveles superiores al 12%: 12,4% en 2013; 12,7% en 2014; 13,4% en 2015; 12,8% en 2016; 12,8% en 2017 y 13,4% en 2018. En 2019 subió a 14,1%, mientras que en 2020 llegó a 16,1%, el mayor nivel de la serie.

Después del máximo de 2020, el peso del gasto obligado sobre el PIB se redujo a 14,4% en 2021 y 14,1% en 2022. Sin embargo volvió a aumentar en 2023 hasta 15,4% y en 2024 llegó a 15,7%. Para 2025, el indicador bajó a 14,8% del PIB, es decir, 0,9 puntos porcentuales menos que en 2024. La reducción se dio en un contexto de menor crecimiento nominal del gasto, aunque el monto total continuó en aumento.

Los datos mensuales permiten observar con mayor detalle la dinámica reciente. En 2025, el gasto obligado comenzó en G. 3,97 billones en enero, subió a G. 4,08 billones en febrero y alcanzó G. 5,02 billones en marzo. En abril descendió a G. 4,02 billones, para luego ubicarse en G. 4,40 billones en mayo; G. 4,13 billones en junio; G. 4,52 billones en julio; G. 4,79 billones en agosto; G. 4,48 billones en septiembre; G. 4,31 billones en octubre; G. 4,84 billones en noviembre y G. 6,32 billones en diciembre. El último mes del año fiscal fue el mes de mayor nivel dentro del año, asociado al pago del aguinaldo y otras consideraciones.

En el primer cuatrimestre de 2026, el gasto obligado acumuló G. 18,91 billones, frente a G. 17,10 billones en el mismo período de 2025. Esto implicó un aumento absoluto de G. 1,81 billones y una variación relativa de 10,6%. El dato muestra una aceleración en el arranque de 2026, luego de que el cierre de 2025 mostrara un crecimiento anual más moderado, de 3,4%.

Por mes, enero de 2026 registró G. 4,39 billones frente a G. 3,97 billones en enero de 2025, equivalente a una variación de 10,4%. En febrero, el gasto pasó de G. 4,08 billones a G. 4,57 billones, con una suba de 11,9%. Marzo mostró una variación más leve, al pasar de G. 5,02 billones en 2025 a G. 5,04 billones en 2026, con un aumento equivalente a 0,3%.

Abril presentó el mayor incremento del primer cuatrimestre. El gasto obligado fue de G. 4,92 billones, frente a G. 4,02 billones en abril de 2025, una variación interanual de 22,3%. Este aumento explicó casi la mitad del incremento absoluto acumulado entre enero y abril de 2026.

En conjunto, los datos muestran dos señales relevantes. Por un lado, el gasto obligado cerró 2025 con una desaceleración anual, ya que creció 3,4%, por debajo del 9,5% registrado en 2024 y del 17,3% observado en 2023. Por otro lado, los primeros cuatro meses de 2026 muestran un repunte de 10,6%, impulsado, principalmente, por los aumentos de enero, febrero y abril.

La evolución del gasto frente al PIB también resulta clave para medir la presión fiscal. Aunque el gasto total obligado bajó de 15,7% del PIB en 2024 a 14,8% en 2025, su nivel nominal siguió creciendo y se mantuvo por encima de los registros previos a la pandemia. Además, el comportamiento del primer cuatrimestre de 2026 confirma que los compromisos de la Administración Central continúan en expansión con un aumento absoluto de G. 1,81 billones frente al mismo período del año anterior.

Expansión sostenida

El gasto total obligado de la Administración Central mostró expansión sostenida en últimas dos décadas y en 2025 llegó a nivel de unos G. 54,89 billones, según MEF.

Bienes y servicios

Este indicador incluye compromisos vinculados a remuneración, uso de bienes y servicios, intereses, donaciones, prestaciones sociales y otros gastos.

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