Viaje a Mendoza y Colchagua (VIII)

Este artículo tiene 10 años de antigüedad
Imagen sin descripción

En el pueblo de Santa Cruz, corazón del Valle de Colchagua, nos levantamos, desayunamos y a las 8:00 ya estábamos preparados para recorrer viñedos. Ese día nos tocó visitar dos viñas que, para la gran mayoría, eran una novedad, ya que muchos no conocían ninguno de sus vinos, lo que aumentó la expectativa.

El bus estaba listo en la puerta del hotel. La visita a la primera viña estaba marcada para las 10. Llegamos puntualmente y nuestra guía nos estaba aguardando. Nos llevó a lo alto de unas colinas que dominaban el valle, desde las cuales pudimos divisar todos los viñedos de la exfinca de la familia Eyzaguirre, convertida hoy en día en la viña Los Vascos, propiedad de los Rothschild, una de las familias más influyentes a nivel mundial en términos de vino. Son 630 ha de viñas orgánicas distribuidas en parcelas, que tienen 30, 60 y más de 100 años plantadas, todas en “pie franco” –sin injerto contra la philoxera–.

Este es uno de los emprendimientos más impactantes que haya visto y debo decir que la calidad de las uvas es increíble. Estaban allí, frente a mí, colgando de los racimos y aguardando el momento exacto para ser cosechadas, cuando el enólogo lo indicara.

Recorrimos las instalaciones de la bodega, vimos las uvas prensadas y los tanques en proceso de fermentación, conocimos la sala de barricas y, posteriormente, entramos en la sala de degustación, en la que junto con el export manager de la bodega tuvimos el placer de disfrutar los vinos.

Degustación

Los vinos degustados fueron varios: un Sauvignon Blanc, Chardonnay, un rosé de Cabernet Sauvignon. Después, dos vinos Gran Reserva: un Carmenere y otro Cabernet Sauvignon, y terminamos la degustación con un vino llamado Le Dix, que es un Blend Super Premium a base de Cabernet Sauvignon, Syrah y Carmenere, con una crianza de 18 meses como mínimo en madera nueva francesa, lo que le da potencia al vino y, sobre todo, elegancia.

La verdad es que, para muchos de nosotros, descubrir esta bodega fue una gran experiencia, que nos dejó muy buenos recuerdos.

Viu Manent

A las 13:00 subimos al bus, porque nos aguardaba un almuerzo campestre en el restaurante Rayuela, de la viña Viu Manent. Allí disfrutamos el aire libre, la sombra, un cielo azul espectacular, una excelente gastronomía y un rosé de Malbec –de Viu Manent– realmente exquisito, que hasta el día de hoy todos lo recuerdan… Como se dice habitualmente, el momento era fantástico, pero debía llegar a su fin; un final que era aún mejor, ya que tendríamos la visita guiada a la bodega y, posteriormente, una cata de los vinos de Viu Manent, especialistas en Malbec de Chile, como bien se los conoce.

Esta es una de las viñas más antiguas de Colchagua. De estilo colonial, la construcción es realmente muy bonita, con todos los detalles que cuidan la originalidad de sus muros y techos. En la viña se nota un cuidado especial a la parcela más antigua de Malbec de Colchagua –o, tal vez, de todo Chile–, de la que se extraen las uvas para producir el vino Viu 1, considerado el mejor Malbec del mundo en el 2010 y ganador en el concurso mundial de Malbec; un vino que todos deseábamos probar.

Terminamos la visita con una degustación guiada por el enólogo, quien nos explicaba en detalle las características de cada uno de los vinos. Nos aguardaban 11 vinos premium, pasando por sus Gran Reserva, Single Vineyard y, por supuesto, el Viu 1,

Un día más se terminaba así en el Valle de Colchagua, iluminado por sus viñedos, bodegas y excelente gastronomía.

Preciados lectores, ¡salud! y nos volvemos a encontrar el próximo sábado.

oligayet@hotmail.com