Entramos por la puerta principal de la escuela y observamos el lugar donde aprendemos y también jugamos.
Saludamos a las personas que trabajan aquí, sabiendo que todos ayudan para que estemos seguros y contentos.
También conocemos la biblioteca (o rincón de lectura): allí abrimos cuentos y observamos letras e imágenes.

Primero miramos la dirección, donde nos cuentan noticias importantes y se organizan las actividades.
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Aulas, enfermería y más
Luego visitamos las aulas: vemos mesas, sillas, colores y materiales para dibujar, contar y cantar.

Pasamos por la enfermería o espacio de cuidado, que siempre está ahí por si alguien se siente mal.

Caminamos con calma por los pasillos y encontramos los baños, que usamos para lavarnos las manos y mantenernos limpios.

El comedor y el patio
Y, cuando llega la hora, vamos al comedor para sentarnos, comer y conversar con nuestros compañeros y amigos.

Después salimos al patio, donde corremos, saltamos y compartimos juegos con nuestros amigos.
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Así, recorremos cada dependencia y entendemos que toda la escuela trabaja unida para cuidarnos y acompañarnos mientras aprendemos.
