Este enfoque parte de la premisa de que el liderazgo no debe concentrarse exclusivamente en la figura del director, sino que se construye de manera colectiva, a partir de la participación de equipos técnicos, docentes, coordinadores pedagógicos y otros actores de la comunidad educativa.
Desde esta perspectiva, el liderazgo se entiende como una práctica compartida que aprovecha los saberes, las experiencias y las capacidades de los distintos miembros de la institución, fortaleciendo los procesos de toma de decisiones y la corresponsabilidad institucional.
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Planificación Estratégica Institucional
En el marco de la Planificación Estratégica Institucional, el liderazgo distribuido adquiere especial relevancia, ya que promueve la participación de los actores educativos en la definición de objetivos, estrategias y acciones orientadas a la mejora de los aprendizajes.
De igual manera, el acompañamiento pedagógico institucional requiere de esta lógica colaborativa, en la medida en que demanda el trabajo articulado entre los directivos y los docentes para el seguimiento de la planificación, la reflexión sobre las prácticas de aula y la implementación de acciones de mejora.
Este enfoque contribuye al fortalecimiento de la autonomía institucional y favorece la sostenibilidad de los procesos de cambio, al no depender exclusivamente de una sola figura de liderazgo.
El rol directivo en el Paraguay
En cuanto a la evolución del rol directivo en el Paraguay, los desafíos contemporáneos —como la implementación de políticas de inclusión y equidad, la integración pedagógica de las tecnologías digitales, la atención a la diversidad de contextos y trayectorias educativas, así como el fortalecimiento de la evaluación institucional— exigen un liderazgo contextualizado, reflexivo y orientado a la mejora continua.
El directivo deja de ser únicamente un administrador de recursos para convertirse en un gestor del cambio, capaz de liderar procesos de innovación pedagógica, acompañar a los docentes en su desarrollo profesional y generar condiciones favorables para el aprendizaje de todos los estudiantes.
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Asimismo, el directivo actual debe asumir un rol de mediador y articulador entre las políticas educativas nacionales y las realidades locales de cada institución. Esto implica interpretar los lineamientos normativos del MEC, adecuarlos al contexto sociocultural de la comunidad educativa y promover su implementación de manera participativa y pertinente.
En este sentido, el acompañamiento pedagógico se constituye en una herramienta clave para vincular la planificación estratégica con la práctica cotidiana en el aula, asegurando la coherencia entre lo planificado y lo ejecutado.
En síntesis, el liderazgo educativo en el contexto paraguayo se sustenta en fundamentos teóricos contemporáneos y en orientaciones normativas nacionales que promueven una gestión escolar centrada en los aprendizajes y en el desarrollo integral de los estudiantes.
La articulación entre la planificación estratégica institucional, el acompañamiento pedagógico y el liderazgo distribuido fortalece el rol directivo como agente clave para la transformación y mejora de las instituciones educativas, contribuyendo a la construcción de comunidades de aprendizaje inclusivas, participativas y comprometidas con la calidad educativa.
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Fuentes: - Ministerio de Educación y Ciencias. (2018). Guía para la planificación estratégica institucional en centros educativos. Asunción, Paraguay.
- Ministerio de Educación y Ciencias. (2020). Lineamientos para el acompañamiento pedagógico institucional. Asunción, Paraguay.
- Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). (2023). Improving school leadership: Policy and practice. OECD Publishing.
