¿Tenés un adulto mayor en casa? Estas señales no deben ignorarse

Soledad en el adulto mayor, imagen ilustrativa.
Soledad en el adulto mayor, imagen ilustrativa.Shutterstock

El estado nutricional cumple un papel clave en la salud de los adultos mayores, pero algunos cambios pueden pasar desapercibidos y atribuirse erróneamente al envejecimiento. Desde el Instituto de Previsión Social (IPS) instan a prestar atención al riesgo nutricional y recuerdan que la suplementación con vitaminas y minerales debe realizarse siempre bajo evaluación profesional.

El Lic. Daniel Ferreira, nutricionista del Departamento de Programas de Salud de la Dirección de Medicina Preventiva y Programas de Salud del IPS, explicó que la evaluación nutricional permite determinar si una persona necesita algún tipo de intervención, incluso suplementos nutricionales orales, especialmente cuando existe bajo peso, pérdida de apetito, alguna enfermedad o dificultades para cubrir los requerimientos nutricionales.

De acuerdo con el profesional, tanto la familia como el equipo de salud deben estar atentos a distintos cambios en la alimentación y el estado general de los adultos mayores.

Entre las principales señales de alerta nutricional se encuentran:

  • Pérdida de peso involuntaria.
  • Ropa más floja de lo habitual.
  • Debilidad.
  • Cansancio persistente.
  • Falta de apetito.
  • Caídas frecuentes.
  • Heridas que tardan en cicatrizar.
  • Infecciones repetidas.
  • Dificultad para masticar o tragar.
  • Tristeza o aislamiento.
  • Abandono de comidas.

En una nota difundida por el IPS, se hizo énfasis aen que estas señales no deberían considerarse simplemente consecuencias normales del envejecimiento. Pueden advertir sobre un riesgo nutricional y requieren una intervención temprana.

¿Qué vitaminas y minerales necesitan los adultos mayores?

Ferreira señaló que las vitaminas y minerales no “curan” por sí solos, pero son necesarios para que el sistema inmunológico funcione correctamente. Entre los nutrientes importantes mencionó la vitamina D, vitamina C, vitamina B12, zinc y hierro.

La vitamina C, por ejemplo, puede obtenerse mediante frutas cítricas, guayaba, acerola, mamón y frutilla, además de alimentos como el tomate y otras verduras.

El zinc está presente en carnes, huevos, lácteos, legumbres y frutos secos. En tanto, la vitamina B12 se encuentra principalmente en alimentos de origen animal y puede disminuir en adultos mayores debido a problemas de absorción o al consumo de algunos medicamentos.

¿Los adultos mayores necesitan tomar suplementos?

No necesariamente. El IPS insiste en que más vitaminas o minerales no significa necesariamente más salud. Las megadosis de vitaminas o minerales pueden provocar efectos adversos e incluso interactuar con determinados medicamentos. Por eso, la suplementación debe indicarse de acuerdo con una evaluación profesional, los antecedentes clínicos y, cuando sea posible, estudios laboratoriales.

Una evaluación nutricional es especialmente importante cuando existe bajo peso, pérdida de apetito, alguna enfermedad o dificultad para alcanzar los requerimientos nutricionales mediante la alimentación.

Adultos mayores caminando.
La actividad física es clave para mejorar la salud, sobre todo en la vejez.

¿Cómo fortalecer las defensas en adultos mayores?

El nutricionista del IPS remarcó que fortalecer las defensas no depende de una sola vitamina, alimento o suplemento.

La recomendación es sostener hábitos saludables de manera constante, entre ellos:

  • Consumir suficiente proteína.
  • Incorporar frutas y verduras.
  • Beber suficiente agua.
  • Mantenerse físicamente activo, según las posibilidades de cada persona.
  • Dormir bien.
  • Mantener las vacunas al día.
  • Controlar las enfermedades existentes.
  • Consultar con profesionales de la salud ante cambios en el peso, apetito o estado general.

La clave, según el profesional, es evitar esperar a que el deterioro nutricional sea evidente. Detectar de manera temprana la pérdida de peso, el rechazo de los alimentos, la debilidad u otros cambios puede permitir una intervención oportuna y prevenir complicaciones en los adultos mayores.