El mandatario presentó la iniciativa en la ciudad de São Paulo, cuando faltan menos de cinco meses para las elecciones presidenciales, en las que el líder progresista buscará su cuarto mandato no consecutivo.
Lula firmó el decreto que formaliza la nueva línea de financiación ante decenas de profesionales del transporte de pasajeros, a los que incentivó a comprar un nuevo vehículo en vez de trabajar con uno alquilado.
Esta línea de crédito, que será operada por el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) con el apoyo de otras instituciones financieras, es “extremadamente ventajosa para ustedes”, defendió el gobernante.
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Podrán acogerse al programa taxistas y conductores de aplicaciones en activo desde hace por lo menos un año y que hayan realizado al menos cien carreras durante ese periodo en una misma plataforma.
El préstamo se podrá destinar para adquirir un vehículo nuevo de hasta 150.000 reales (30.000 dólares / 25.000 euros) que sea híbrido, eléctrico o funcione exclusivamente con etanol.
Esta medida amplía un programa anterior de la Administración Lula que ya financiaba de manera subsidiada la compra de camiones y autobuses.
En el mismo acto, Lula firmó otro decreto para simplificar las normas laborales que rigen a los mototaxistas y repartidores domiciliarios de comida y mercancías que usan una motocicleta como herramienta de trabajo.
Según el Gobierno, el objetivo es reducir burocracias, costos y barreras para acceder a la profesión, entre ellas se recoge el fin de la obligatoriedad de la edad mínima de veintiún años y la exigencia de dos años de experiencia con el carnet de conducir.
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“Hay espacio para todo el mundo en este país. ¿Y cuál es el papel del Gobierno? Facilitarles la vida y no crear problemas”, señaló el jefe de Estado.
Lula ha multiplicado sus actos públicos desde que comenzó este año electoral para promocionar las acciones del Ejecutivo en ámbitos como la educación, la salud, las finanzas familiares o las infraestructuras.
Según la mayoría de las encuestas, el dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) aparece técnicamente empatado con el senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, en intención de voto, de cara a una eventual segunda vuelta de las elecciones de octubre.
