“Queridos hermanos y hermanas”, dijo en italiano y con el rostro emocionado: “parece que los cardenales me vinieron a buscar al fin de mundo”, afirmó, tras rendir tributo a su predecesor Benedicto XVI e instar a la Iglesia a “la fraternidad”.
“Gracias por el recibimiento”, agregó el primer Papa argentino, el primer Papa latinoamericano y el primer jesuita, quien se llamará Papa Francisco.
Bergoglio había sido en el 2005 el rival de Joseph Ratzinger, el ahora papa emérito Benedicto XVI, que renunció a su cargo y con el que deberá coexistir en el Vaticano.
“Quiero antes que nada pedir una oración para nuestro papa emérito. Oremos para que el Señor lo bendiga y para que la Virgen María lo proteja”, añadió.
Hace ocho añós el jesuita argentino decidió retirarse para apoyar al alemán Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) y pidió “casi en lágrimas” a sus colegas que se abstuvieran de elegirlo, según medios italianos.
“Oremos los unos por los otros y todos por el mundo, para que haya una gran fraternidad”, proclamó, vestido con su sotana blanca papal.
El nuevo pontífice oró un padrenuestro y un avemaría ante la multitud que lo ovacionaba.
“Mañana pediré a la Virgen que proteja Roma. Buenas noches a todos y que descansen”, concluyó.
