Para el ministro del Interior, las recomendaciones actuales del protocolo sanitario de Caacupé no son suficientes para contener a los fieles que visitan la ciudad para venerar a la Santa Patrona del Paraguay.
Acevedo indicó hoy en conversación con ABC que, en su interpretación, la salud pública es más importante que el libre tránsito de personas. Explicó que esto no se trata de una paralización total, sino de la aplicación de restricciones estrictas para evitar la expansión del coronavirus.
“Entre el libre tránsito y las medidas de salud pública, yo me quedo con la salud pública. El Gobierno no puede prohibir, pero sí poner restricciones (…) En Caacupé aún no hay prohibiciones -conste que yo soy partidario de más restricciones-, pero la salud es más importante que el libre tránsito”, insistió.
Acevedo contó que cuando comenzó la pandemia, en marzo pasado, hubo consultas a la Corte Suprema sobre los alcances constitucionales de las medidas a aplicar y que los ministros consideraron también que la salud está por sobre algunas garantías constitucionales.
“La Corte es la única que está capacitada para interpretar la Constitución. Lo que pasa es que estamos olvidando que estamos en una pandemia (…) en donde se disminuye necesariamente las garantías constitucionales”, manifestó Acevedo.
Tema relacionado: Anuncian medidas más estrictas para evitar presencia de devotos
El ministro advirtió, siempre sobre Caacupé, que la situación es mucho más peligrosa porque “puede venir una ola mucho más virulenta según los epidemiólogos”, así como está sucediendo en Europa. “De momento, todo es hipótesis. Yo creo y nos preocupa que la gente se siga aglomerando”, expresó.
Consultado sobre qué hará la Policía en Caacupé, respondió: “Vigilar, acompañar, proteger y, en lo posible, educar. Y evitar el ejercicio de la fuerza, de la violencia”.
Acevedo explicó que los agentes están acompañando a los peregrinos que se adelantan al 8 de diciembre y al rezo del novenario. “Hay un montón de gente. Querríamos que el MSP también acompañe a los peregrinos (…) La Policía tiene la instrucción de hacer cumplir el protocolo sanitario”, sostuvo.
Indígenas en las plazas
Centenares de indígenas están acampando en la Plaza de Armas, exponiendo a niños. Exigen tierras e insumos básicos y hasta ahora solo tienen promesas del Gobierno.
Acevedo dijo al respecto que considera que esa situación está mal y que ellos deben salir de allí, pero que no puede desalojarlos porque esencialmente no existe orden judicial alguna y porque la plaza es un espacio público.
Lea más: Irresponsable exposición de niños indígenas en la plaza
“Además de marcharse, tienen que ser cuidados, protegidos y sus líderes, castigados. Pido la mayor participación interinstitucional. ¿Por qué la Policía tiene que hacer siempre el papel de ‘mbóre’ (desagradable)?”, disparó.
El titular de Interior dijo además que hace falta un mejor trabajo con el Ministerio de la Niñez y con las entidades que están a cargo de esta plaza, como la Municipalidad de Asunción y el Ministerio de Cultura.
Secuestrados
Por último, Acevedo informó que los asesores colombianos en el caso de Óscar Denis, que regresaron a su país, no llegaron a Paraguay a través de fundación alguna, sino por un pedido del presidente Abdo luego de una solicitud de la familia del exvicepresidente. “Estoy de acuerdo con las asesorías, pero cuando nos dicen cosas que ya sabemos se convierte en estéril”, dijo.
Además, repitió el discurso gubernamental de que la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) sigue trabajando, pero que no puede divulgar los resultados por seguridad. Reconoció, sin embargo, que “estamos haciendo un papelón por no tener resultados”.
Tema relacionado: Poco o nada aportó ayuda extranjera para un posible rescate de Óscar Denis
Finalmente, Acevedo dijo, en una confesión inédita, que el pueblo es muy tolerante en el sentido de no reaccionar ante la falta de resultados, pero que eso podría traducirse en un castigo al Gobierno.
Los secuestrados por el EPP son Edelio Morínigo (hace 6 años y medio), Félix Urbieta (4 años) y Óscar Denis (2 meses).
