La esperanza de las vacunas anticovid que no llegan a pesar de las promesas

El covid-19, un virus desconocido hace un año, golpeó a nuestro país así como al resto del mundo de modos que nadie imaginó, enlutando a miles de familias y dejando en la quiebra a otros cientos tras largos periodos de internación. A un año de la pandemia, la esperanza de afrontar la crisis sanitaria se deposita en la inmunización del pueblo. Sin embargo, la espera se hace cada vez más larga.

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Cuando inició la pandemia del covid-19 a nivel mundial comenzó también el desafío de crear en tiempo récord una vacuna contra el virus. Es así que actualmente existen al menos 10 antivirales con importantes avances aplicados para el uso limitado de emergencia, algunos de ellos –como el Pfizer BioNtech, Moderna y AstraZeneca- incluso ya recibieron aprobación para su uso de emergencia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y están siendo ampliamente utilizados en varios lugares del mundo.

La titánica carrera de los laboratorios para brindar vacunas seguras y eficaces ha avanzado a un ritmo sin precedentes durante todo el año y es gracias a ello que el despliegue de ensayos clínicos a gran escala y miles de pruebas en voluntarios de todo el mundo logró que las primeras inmunizaciones ya estén siendo aplicadas en países del primer mundo.

Pfizer-BioNtech, Moderna y AstraZeneca-Oxford son las más avanzadas hasta la fecha, pero además, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) hay un total de 52 proyectos de vacunas que están en fase clínica, de las cuales al menos 16 ya se están testando a gran escala. Así también, existe un centenar de antivirales experimentales más que se están estudiando en los laboratorios.

En Paraguay, a pesar del miedo que se percibió en un principio y la negativa de muchos a aplicarse una vacuna desarrollada en tiempo récord, la ciudadanía tiene depositada su esperanza en la inmunización del 100% de la población paraguaya para así finalmente retornar a la normalidad. Sin embargo, a la fecha apenas fue entregado al país un irrisorio lote de 4.000 dosis para la inoculación de 2.000 profesionales de terapia intensiva y personal de contingencia covid.

El Ministerio de Salud Pública (MSPBS) estima que este año se logrará la inmunización de al menos el 50% de la población mediante las 4.300.000 dosis de AstraZeneca adquiridas a través de Covax Facility -del que Paraguay y otros países de la región forman parte y creado por la Alianza Mundial de Vacunas (GAVI, por sus siglas en inglés) para ampliar la capacidad de fabricación de las dosis contra la pandemia y su financiación- al que se suma 1.000.000 de vacunas Sputnik V adquiridas mediante el Fondo Ruso de Inversión Directa.

Además, se encuentra en tratativas la compra de otros 2.000.000 de biológicos de China, negociaciones que siguen su curso pero del que no hay mayores noticias.

Actualmente, a pesar de las garantías que brinda el sistema Covax y el pago ya realizado, las promesas de Salud Pública dejaron de convencer hace tiempo, pues a la fecha, no son más que anuncios que no pasan de ser de ser eso, notificaciones.

Conforme el último anuncio realizado por el ministro de Salud, doctor Julio Mazzoleni, el mecanismo Covax Facility hará entrega de unas 36.000 dosis de AZD antes del 15 de marzo, en tanto que completa -como primera entrega de las 4.300.000 que debe proveer al país- un cargamento de 304.800 biológicos antes de que finalice mayo, en tanto que de las 996.000 dosis Sputnik V que adeuda el Fondo Ruso no hay confirmación de fechas o volumen que deberá llegar al país próximamente.

Cabe señalar que la cartera de Salud estima que existe alrededor de 70.000 profesionales sanitarios que deben ser inmunizados en una primera etapa, del que hasta el momento recién se registró para su inoculación unos 38.000 miembros del personal. Acorde al objetivo, Salud Pública espera poder inmunizar al 100% del personal sanitario en abril y proceder a partir de allí en la inoculación de los adultos mayores de 60 años, tal como establece el Plan Nacional de Vacunación.

Ley de vacunas y Plan Nacional de Vacunación

Además de las vacunas adquiridas del mecanismo Covax, que en primer momento prometía la entrega de los biológicos recién entre junio y julio, el Ministerio de Salud buscó la compra directa de los biológicos. Esto fue posible recién tras la promulgación del decreto que modifica la “Ley Nacional de Vacunas”, ya que a partir de ese momento se pudo realizar gestiones fuera del fondo rotatorio a fin de contar con alternativas para el acceso a la inmunización haciendo compras directas de otras productoras.

Fue así como el pasado 30 de diciembre, desde el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) anunciaron que se estaba negociando con al menos cinco productoras de la vacuna anticovid, para provisión de dosis que alcanzarán a otro importante porcentaje de la población nacional. De estas cinco anuncias, hasta la fecha solo se logró negociar con el Fondo Ruso de Inversión Directa un lote de 1.000.000 de vacunas, de las que apenas se recibió 4.000 dosis y del que nadie sabe dar respuesta sobre cuándo arriban al país más biológicos.

Posteriormente, el miércoles 30 de diciembre se presentó el “Plan Nacional de Vacunación contra el coronavirus”, que establece el orden de prioridad de grupos de población a inocular, teniendo en cuenta los criterios científicos, éticos, legales y económicos además de la disponibilidad de las vacunas.

Se determinaron de ese modo como grupos prioritarios a inmunizar en una primera parte a los trabajadores de la salud y los adultos mayores de 60 años. En segundo lugar, serán vacunadas las personas de 16 a 59 años con enfermedad de base, docentes del nivel inicial y primaria, trabajadores de servicios esenciales como personal militar, policías, bomberos y profesionales de la comunicación, además de la población indígena. Luego, recibirán la dosis los trabajadores de aeropuertos y puntos de entrada al país así como también las personas privadas de su libertad.

Hasta el momento, con el ínfimo lote de vacunas que fue enviado a Paraguay apenas se logró la inmunización de un porcentaje del personal de primera linea.

El excluido sector privado

Representes de farmacéuticas paraguayas privadas deseosos de colaborar con la importación y distribución de las vacunas contra el covid-19, lamentaron por su parte que los laboratorios fabricantes prioricen y otorguen el privilegio exclusivamente al Ministerio de Salud Pública (MSPBS). Aseguran que de haberse negociado la compra de forma conjunta, la llegada de los biológicos se hubiera dado hace tiempo, ya que el sector privado cuenta con “los medios y los contactos”.

Conforme sostienen los representantes de este gremio, existió mucho secretismo por parte de Salud Pública con todo lo relacionado a la adquisición de las vacunas y sostienen que las negociaciones para la adquisición de las vacunas debió manejarse junto con el sector privado.

Hasta la fecha, ninguna farmacéutica privada local ha logrado el registro sanitario para la comercialización de las vacunas contra el covid-19 en nuestro país, según la cartera de Salud, porque ninguna tiene todavía el permiso de los fabricantes, ya que los laboratorios proveedores priorizan los acuerdos que se tomó con los Estados y con el mecanismo Covax Facility.

Paraguay el gran marginado

En tanto Uruguay -país siempre puesto como ejemplo por las autoridades sanitarias como otro de los grandes desplazados- ya recibió un importante cargamento de 192.000 vacunas de Sinovac, Paraguay continua siendo el gran marginado de la región, ya que a la fecha y a pesar de las promesas el país apenas recibió un pequeño lote de 4.000 vacunas.

Tras cinco meses del anuncio de un pago millonario para garantizar las vacunas para el 30% de la población de riesgo, el secretismo y los datos imprecisos son calificados por el pueblo como una tomadura de pelo, pues las justificaciones que da Salud Pública en medio de las promesas, ya no convencen a una ciudadanía que esta cansada de tanta espera y agobiada de deudas por no poder levantar cabeza y reactivar económicamente.