Proveedoras de clínker importado no cumplen con INC pero ésta no les sanciona

A sabiendas de su ineficiencia en producción de clínker nacional, la INC adjudicó en mayo último, como lo viene haciendo cada año, la compra de 60.000 toneladas del insumo importado. Contrató a dos firmas por G. 48.727 millones, pero estas no están cumpliendo la entrega del insumo vital para el cemento, en tiempo y forma. Aún así, la estatal no las sanciona y hasta las justifica.

La INC tiene en su cantera de Vallemí piedra caliza que le permitiría producir clínker durante casi 1.000 años, pero la cementera sigue comprando producto importado.
La INC tiene en su cantera de Vallemí piedra caliza que le permitiría producir clínker durante casi 1.000 años, pero la cementera sigue comprando producto importado.MARTA ESCURRA

Consciente de que no está produciendo la cantidad de clínker que necesita para tener un volumen de producción de cemento que atienda mínimamente al mercado, la estatal adjudicó la compra de este vital insumo a Los Trigales S.A. (representada por Omar Bustos), por G. 19.491 millones; y Swiss Singapore Overseas Enterprises Pte. Ltd. (David Aitkenpor), por G. 29.236 millones.

Estas compañías debían proveer clínker a la Industria Nacional del Cemento (INC), para que la estatal no deje de despachar el material de construcción durante el paro de su horno de Vallemí (Concepción). La paralización, supuestamente “para mantenimiento”, se inició en julio último y recién la semana pasada se retomó la producción de clínker.

Pero la INC actualmente no está despachando cemento porque justamente no tiene clínker, nacional ni importado, pues estas proveedoras tampoco cumplieron con la entrega del insumo. No producir ni despachar cemento genera pérdidas millonarias a la estatal, pero aún así esta no sanciona a sus contratistas incumplidoras.

Se consultó al presidente de la cementera sobre dicho incumplimiento y señaló que los retrasos se deben a motivos “de fuerza mayor”, por la escasez de clínker en la región y también a la bajante de los ríos. “¿A quién le conviene esta situación? Ni a ellos ni a nosotros. Esto es lo que se llama una causal de fuerza mayor”, señaló Benítez y acotó: “Si la falta o el atraso se hubiera debido a un problema de sus máquinas o de la falta de carga en origen, como ejemplos, estás circunstancias sí harían pasible al proveedor de alguna sanción por el atraso”.

Benítez justificó la falta de despacho de cemento y siguió defendiendo a sus contratistas: “Habíamos previsto materia prima importada para cubrir el déficit, pero de igual forma es muy escaso el producto en la región y la logística está extremadamente complicada por la bajante del río”. Pero, ¿la empresa no debía asegurar el cumplimiento de su contrato en cualquier circunstancia?, es la consulta que trasladamos al titular de la estatal. “De hecho ahora mismo están viendo la opción de descargar en algún puerto cercano a Villeta y continuar en camiones hasta la planta. Ya que los remolcadores que están empujando ya no pueden avanzar”, respondió.

Sin embargo, la adjudicación de INC a sus contratistas se dio en mayo pasado, cuando todavía no había una extrema bajante de los ríos. Vale decir, la estatal pudo haber asegurado la entrega del insumo antes de la baja del nivel de los ríos -que además es un fenómeno cíclico-, exigiendo el despacho a sus contratistas, pero no lo hizo.

“La comunicación entre ambas partes es muy fluida. Se conocen las circunstancias casi inmediatamente, ya que esa es una condición que exige la INC para estar preparados ante cualquier contingencia. Es por eso que se sabe de las dificultades que atraviesan los convoyes de barcazas durante la subida. El motivo principal es la difícil navegación. La escasez del material es una realidad con la que nos encontramos al momento de buscar opciones en otras fábricas para importar”, insisyió el presidente de la cementera.

No aprovecha materia prima

La cementera tiene en su cantera de Vallemí piedra caliza que le permitiría producir clínker durante casi 1.000 años, pero por la inoperancia de sus administradores sigue comprando producto importado. Eso, pese a que recibió US$ 80 millones hace cinco años para optimizar su producción, cuyos resultados siguen sin verse.

Vale señalar que con parte de la “inversión” de los US$ 80 millones, que se aprobó durante el gobierno anterior de Horacio Cartes, financiada con recursos provenientes de la colocación de bonos soberanos, se debía aumentar la producción de clínker y, por ende, también incrementar el despacho (ver infografía). Pero, esto no ocurre hasta ahora. También se prometió un millonario ahorro y mayor renta para INC al cambiar el tipo de combustión del horno, de modo a que en lugar de solo usar fueloir también pueda quemar combustibles sólidos menos costosos, como coque o carbón. Lo cual tampoco se ha cumplido.

Vendía clínker a privados

Hoy la cementera se enfrenta a la crisis de falta de insumo para su producción. Llamativamente, la INC vendía su clínker al sector privado a comienzos de este año.

En su momento vendió 5.000 toneladas a la empresa Ocho A, de Luis Pettengill, que necesitaba producir cemento para las obras viales que tiene en el Chaco y otras 10.000 toneladas a la competencia, Yguazú Cementos.

CGR le auditará esta semana

Tras denuncias de irregularidades en la administración de la Industria Nacional del Cemento (INC), que actualmente casi no despacha el producto y está en crisis financiera, la Contraloría General de la República (CGR) auditará la empresa estatal desde esta semana, según confirmó el organismo contralor.

Gladys Fernández, directora general de Control Gubernamental del ente contralor, señaló a ABC que solo faltan trámites administrativos para intervenir la cementera estatal y que la auditoría iniciará esta semana. “Seguramente acá entrará a auditar más de una dirección de la CGR. Está dentro del plan general, pero hay un proceso que hay que cumplir internamente . El 8 de septiembre salió la resolución que aprueba el plan general de auditoría”, manifestó la funcionaria.

Esta auditoría se realizará luego de que el Sindicato de la Industria Nacional del Cemento de Trabajadores Turnistas haya denunciado -ya en marzo pasado- irregularidades en el manejo de la cementera, por parte de su presidente actual, Ernesto Benítez. El gremio ya había recibido una respuesta por parte del contralor Camilo Benítez, para la realización de esta intervención, pero recién ahora iniciarán las tareas de control. En este sentido, la CGR realizará una auditoría financiera y de cumplimiento a la empresa del Estado.

En una nota remitida al ente contralor, el mencionado sindicato cuestionó principalmente la escasa producción y, además, el pésimo estado de las máquinas que le costaron millones de los bonos soberanos a la cementera.

En este caso, acusaron a Ernesto Benítez de supuestamente blanquear a la empresa Engineering, de Juan Andrés Campos Cervera, por recepcionar el cuestionado molino “chino” de US$ 12 millones que la “superproveedora” entregó a la empresa del Estado y que sigue con serios problemas hasta la fecha. El pedido se realizó por “los hechos de corrupción de público conocimiento, en los faltantes de las materias primas utilizadas en la INC, el nepotismo imperante ubicando a familiares de los miembros de otros sindicatos para que estos hagan caso omiso a la situación que está atravesando la INC y, sobre todo, en la mala administración del actual presidente de nuestra Institución”, resaltaba dicha nota .

En la misma se lee además que ya a más de dos años de la gestión de Benítez, INC ni siquiera se encuentra produciendo las cantidades mínimas de su capacidad productiva, lo que llevará a la empresa en quiebra técnica y a su quiebre financiero.

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