La institución que se encuentra en la ciudad de Capiatá, construida hace aproximadamente 45 años, quedó expuesta desde el 11 de diciembre de 2025, cuando se inició el desmonte de los techos de siete aulas distribuidas en dos pabellones. Sin embargo, a casi dos meses del inicio de las obras, el avance es mínimo, y pone en riesgo el inicio de clases de 300 alumnos.
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El contrato N.° 112/2025 fue firmado el 2 de diciembre de 2025 por la Municipalidad de Capiatá, representada por la intendenta Laura Gamarra (ANR) -que busca su reelección-, con la empresa Construcciones de Ramón Ibars, por un monto de G. 739.112.000 y un plazo de ejecución de 90 días. No obstante, el ritmo de los trabajos y las deficiencias observadas ponen en entredicho el cumplimiento del cronograma establecido.
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Durante un recorrido por la obra se constató la colocación de una viga de hormigón armado de más de 20 metros de longitud, apoyada directamente sobre las paredes de las antiguas aulas, sin pilares ni zapatas que sostengan el peso de la estructura. Estas paredes, visiblemente deterioradas por la humedad y el paso del tiempo, no ofrecen garantías suficientes para soportar semejante carga.
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Asimismo, se observó que los tirantes prefabricados fueron calzados sobre la mampostería con restos de madera, una práctica improvisada que podría derivar en fisuras estructurales y, eventualmente, en el colapso del techo.
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Ante los cuestionamientos técnicos, el encargado de Obras de la Municipalidad de Capiatá, arquitecto Joel Benítez, defendió la intervención señalando que “las paredes son de 30 centímetros de grosor” y que ello permitiría soportar el peso de la viga principal, argumento que no disipa las dudas planteadas.

La preocupación también se extiende al ámbito educativo. La encargada de despacho de la institución, Marlene Martínez, expresó su inquietud por el lento avance de los trabajos y la falta de respuestas por parte del MEC.

“Las aulas en reparación corresponden desde el nivel inicial hasta el sexto grado. Son siete aulas y son 300 alumnos de los turnos mañana y tarde quienes están afectados. Estamos esperando una respuesta del supervisor o del director departamental para saber cómo vamos a trabajar con los estudiantes", manifestó.
Respuesta del MEC
Por su parte, el director departamental de Educación, Francisco Canatta, se limitó a trasladar la responsabilidad a la Dirección de Infraestructura del MEC. “Nosotros dependemos de la Dirección de Infraestructura", respondió de manera escueta, evitando asumir compromisos de la situación.
A casi dos meses del inicio de la obra, aún resta colocar los tejuelones y las tejas, retirar el revoque deteriorado para aplicar una nueva capa, renovar las instalaciones eléctricas, instalar puertas y ventanas, además de retirar y reponer los pisos. Todo esto teniendo en cuenta el contrato que firmó la Municipalidad con el Contratista.
De mantenerse el ritmo actual, la obra difícilmente concluirá dentro del plazo contractual, lo que pone en riesgo el inicio de clases y expone una vez más la falta de planificación y coordinación entre las autoridades municipales y educativas.
