En recorrida por puestos tradicionales de la ciudad, las elaboradoras coincidieron en que el panorama es más ajustado que en años anteriores y que sostener el precio representa un desafío diario.
Máxima Noguera, quien trabaja sobre la calle 8 de Diciembre, frente a la plaza Teniente Fariña, explicó que la producción ya comenzó a intensificarse, pero con mucha cautela.
“Nos preparamos con tiempo porque sabemos que viene más movimiento, pero hoy en día invertir da un poco de miedo. El queso está caro y es lo que más usamos”, manifestó.
Comentó que su producción es totalmente artesanal y familiar, lo que implica largas jornadas de trabajo. “Nos levantamos temprano, amasamos, horneamos y vendemos todo en el día. La gente confía en nuestra calidad, y por eso no queremos bajar la cantidad de queso ni cambiar la receta”, afirmó.
Sin embargo, reconoció que el margen de ganancia se redujo considerablemente. “Antes uno podía absorber un poco las subas, ahora ya casi no hay margen. Vendemos más en Semana Santa, pero también compramos más caro”, sostuvo. Máxima dijo que pese al alto costo de los ingredientes mantendrá sus precios. Ofrece chipa recién horneada y masa lista para preparar en casa.
La señora Noguera ofrece sus productos a 5.000 la chipa de tamaño normal y la más grande a 10.000.
Por su parte, Lucía Riquelme, instalada frente a la Basílica de Caacupé, señaló que la tradición obliga a mantener estándares de calidad pese al contexto.
“El cliente que viene a Caacupé quiere la chipa tradicional, la bien hecha. Si uno le pone menos queso para abaratar, enseguida se nota en el sabor y en la textura”, expresó.
La chipera dijo que, mantendrá sus precios para no perder a sus clientes. Sus chipas se venden a Gs. 2.000 la mediana y Gs. 5.000 la grande.
Lucía agregó que también percibe cambios en el comportamiento de los compradores. “La gente pregunta mucho el precio, compara, lleva menos cantidad que otros años. Se siente que el bolsillo está apretado”, indicó.
Ambas trabajadoras coincidieron en que, además del queso, otros insumos como los huevos, la grasa y para quienes compran leña hasta eso subió . “Todo suma. No es solo un ingrediente, es el conjunto”, remarcaron.

Costos actuales de los principales ingredientes
De acuerdo con datos recabados durante el sondeo en Caacupé, los precios referenciales son los siguientes:
Almidón: entre G. 7.000 y 13.500 por kilogramo.
Queso Paraguay: entre G. 36.500 y 39.000 por kilogramo.
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Grasa de cerdo: El costo oscila mayormente entre G. 17.000 y G. 43.000 por kilogramo, dependiendo de la marca y el establecimiento.
Huevos: una plancha a G.25.000 y en otros lugares a 28.000.
Otros insumos: leche a G.7.600, sal a 5.600 y anís a 4.500, cuyos precios también registran variaciones.

Una receta tradicional puede requerir hasta un kilo de queso por cada kilo de almidón, lo que convierte al lácteo en el componente que más incide en el costo total.
Las chiperas consultadas aseguraron que no desean aumentar el precio de su producto típico, pese al notable aumento de los insumos que se ha registrado en los últimos meses.
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Su objetivo es mantener el acceso de las familias a este alimento tradicional, que forma parte esencial de la identidad cultural y religiosa de la capital espiritual del país, y garantizar que la celebración de la Semana Santa no se vea afectada por ajustes en el costo de venta.
