El escenario natural de la excantera del cerro se convirtió en un espacio de profunda espiritualidad, con el Calvario Rapé. En la ocasión, los visitantes y turistas vivieron una experiencia única con la pasión, muerte y resurrección de Jesús, que combinó religiosidad popular, tradición y naturaleza.

Los cuadros vivientes, cargados de emotividad, estuvieron a cargo de una treintena de actores de la Escuela Municipal de Teatro Oropel, con el apoyo de elencos de Acahay y La Colmena. La dirección artística estuvo a cargo de las profesoras Cecilia Ojeda y Rosario Franco, bajo la coordinación general del Lic. Líder González.

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Uno de los momentos más impactantes de la jornada fue la iluminación del predio con aproximadamente 3.000 candiles y 200 antorchas, preparados por estudiantes de la Escuela Cerro Corá y de instituciones educativas como Gregorio Ramón Cardozo de Yeguarizo y San Juan de Cista Báez. Este despliegue de luces dio un marco simbólico y sobrecogedor a la representación.
La participación de los estacioneros, provenientes de la Parroquia San José de Ybycuí, bajo la guía de Emérito Recalde, y de la capilla San Juan Bautista de la compañía Peña, dirigidos por Ramón Morínigo, aportó un fuerte componente de identidad cultural y religiosidad popular del lugar.

Se destaca también actuación de la Sinfonía de la Amistad de Quiindy, con interpretaciones instrumentales y vocales que acompañaron cada escena con gran sensibilidad.
Un rescate religioso y cultural
La coordinadora general del evento, la ingeniera Leticia Lezcano, destacó el crecimiento de esta iniciativa: “Hemos empezado hace cuatro años con este rescate religioso y cultural que hoy ya se vuelve muy importante por la gran afluencia de visitantes”.

Resaltó que seguirán trabajando para que Calvario Rape, sea una actividad, que se convierta en Semana Santa, un evento de alcance nacional.
El intendente municipal, Aldo Lezcano, también valoró el compromiso de los organizadores, actores y participantes, así como el impacto positivo en la economía local, resaltando la feria de productores donde se ofrecieron hierbas medicinales y otros productos de la zona.
El lugar, caracterizado por sus grandes formaciones rocosas y un amplio paredón natural, ofreció un marco escénico imponente, realzado por un sistema de iluminación y sonido de alta calidad, bajo la dirección técnica de Eduardo Aquino.

Además de la representación central, los asistentes pudieron disfrutar de actividades complementarias como senderismo en la cima del cerro, ferias de productores y una variada oferta de gastronomía local, fortaleciendo así el turismo y la identidad cultural de la comunidad.
