Bianca Sofía enfrenta delicado estado de salud y urge un trasplante de corazón pediátrico

Ayolas
Bianca Sofia Balbuena Roldán espera por un donante de corazón para poder seguir viviendo.

AYOLAS. Bianca Sofía Balbuena Roldán, de tres años, paciente pediátrica que se encuentra en lista de espera desde el 2023 para un trasplante de corazón, atraviesa una situación de salud muy delicada a raíz de la prolongada espera. Sus familiares aguardan la aparición de un donante que permita concretar la cirugía y otorgarle la posibilidad de seguir viviendo.

Familiares señalaron que el corazón de la pequeña se encuentra cada vez más deteriorado y que los medicamentos utilizados para su contención han dejado de responder como lo hacían anteriormente. Ante este escenario, los médicos optaron por administrar fármacos más fuertes con el objetivo de mantener el funcionamiento del órgano vital. La evolución de la niña es seguida de cerca por especialistas, mientras crece la preocupación por el paso del tiempo sin la aparición de un donante compatible.

A través de redes sociales, la madre de la niña, Diana Roldán, expresó la angustiante situación que atraviesan. Indicó que Bianca no está respondiendo adecuadamente al tratamiento, que permanece muy débil y que la hinchazón no disminuye debido al gran esfuerzo que realiza su corazón para bombear la sangre. Señaló además que las opciones médicas son limitadas y recordó que hace más de un año se planteó la posibilidad de conectarla a un dispositivo Berlín.

Por su parte, Aida Roldán, tía de la menor, manifestó que Bianca cumplió tres años el pasado 23 de marzo en medio de una lucha constante por su vida. Expresó que cada día representa una bendición para la familia, pero también una carrera contra el tiempo. Subrayó que la única esperanza es la aparición de un donante pediátrico, por lo que instó a la ciudadanía a acompañar y promover la donación de órganos para dar una oportunidad a la niña.

Actualmente, Bianca, oriunda de la ciudad de Ayolas, reside en San Lorenzo junto a su familia, a pocos metros del Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu. Desde allí espera la llegada de un donante que haga posible el trasplante que necesita con urgencia. Sus familiares mantienen la fe y continúan difundiendo el caso con la esperanza de encontrar un ángel que diga “sí” a la donación y le permita seguir viviendo.