La Escuela Básica Nº 6223 Cacique Eusebio Benítez está ubicada a 38 kilómetros del casco urbano de esta localidad, en el límite entre los departamentos de Caaguazú y Guairá.
La institución es la única escuela disponible en la zona y cuenta con 61 alumnos, de los cuales 36 corresponden al primer, segundo y tercer grado, quienes comparten una misma sala, y otros 25 alumnos del cuarto, quinto y sexto grado, que comparten otra sala.

La institución se mantiene gracias al trabajo y aportes de los dos docentes, así como al trabajo voluntario de padres de familia, quienes hacen el esfuerzo para que la institución continúe en pie.
El pizarrón de cada sala está en pésimas condiciones, existen problemas de mobiliario y los alumnos deben buscar la forma de acomodarse para recibir las clases.
El docente del primer, segundo y tercer grado, Catalino Sosa, señaló que la situación es bastante complicada, atendiendo a que la escuela está en mal estado, pero que no tienen otra opción que adaptarse para poder formar a los niños de la zona. Indicó que la comunidad indígena sueña con ser tratada como cualquier paraguayo y tener igualdad de oportunidades e inserción laboral.
Señaló que el sanitario está en pésimas condiciones, no tiene techo y el inodoro funciona a duras penas, gracias a reparaciones provisorias realizadas por docentes y padres de familia.

El docente indicó que la cocina es de madera y muy precaria, y que tienen la esperanza de que la Gobernación de Caaguazú pueda construir una infraestructura digna para la escuela y la comunidad.
Agregó que hace dos años recibieron la promesa del proyecto “Tejiendo Apoyos para la Excelencia Educativa (TAPE) 2023-2028” para la reparación de la escuela y el sanitario, pero que hasta ahora nadie se acercó para ejecutar la obra.
Pidió a la Municipalidad local, a la Gobernación de Caaguazú y al MEC buscar la forma de asistir a la escuela, que es fundamental para la comunidad.
Al respecto, el director departamental del MEC, licenciado Ariel López, comentó que mañana lunes solicitará un informe a la supervisión de educación indígena, ya que hasta el momento no cuentan con una denuncia formal o pedido reciente de asistencia de una escuela indígena del departamento. Añadió que seguirán el caso y buscarán una rápida intervención.
Los nativos de la comunidad Ñu Hovy aseguraron que también tienen derecho a un trato digno y a acceder a una educación de calidad, fundamental para el desarrollo de un sector muy vulnerable del país.
