Prisión preventiva para funcionario del Incan que cayó durante entrega vigilada

Grupo de seis personas en entorno suburbanos, entre ellas un policía y una mujer con blusa roja, junto a dos vehículos.
El funcionario del Incan Pánfilo Saldívar cuando fue detenido durante una entrega vigilada, por supuesta venta de turnos, el martes último.Gentileza

El juez penal de garantías Rodrigo Estigarriba decretó la prisión preventiva de Pánfilo Saldívar, funcionario del Instituto Nacional del Cáncer (Incan) que cayó en una entrega vigilada el martes pasado. El hombre, investigado por supuestamente exigir sumas de dinero a pacientes a cambio de agilizar turnos médicos y cirugías, está procesado por tráfico de influencias.

El juez penal de Garantías especializado en Delitos Económicos Rodrigo Estigarribia estableció que el funcionario del Instituto Nacional del Cáncer (Incan) Pánfilo Saldívar, de 63 años, cumplirá prisión preventiva en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú u otro establecimiento que las autoridades penitenciarias consideren más adecuado.

En una audiencia de imposición de medidas realizada hoy, la abogada Carmen Noelia Saldivar Velázquez asumió la defensa del funcionario público procesado por supuesto tráfico de influencias y solicitó la aplicación de medidas alternativas a la prisión.

Dos manos manipulan billetes de 100.000 guaraníes sobre papel, una lleva una alianza en el dedo anular.
Dinero en efectivo que fue entregado a un funcionario del Incan en un operativo fiscal y policial.

Para el efecto, la letrada presentó el título de un inmueble individualizado como finca N° 9.452 de Itauguá y de un automóvil de marca Toyota, tipo Platz, año 2002, ambos de propiedad del Saldívar. Asimismo, agregó el certificado de trabajo en el Incan, certificado de nacimiento de sus menores hijas y certificados médicos.

En ocasión de presentar imputación, el fiscal Luis Piñánez la aplicación de medidas cautelares como la prohibición de salir del país, así como la prohibición expresa de comunicación por cualquier medio o interpósitas personas con la víctima, así como la de comparecer ante el juzgado.

Argumentos para la prisión preventiva

Sin embargo, al momento de examinar las circunstancias que hacen al caso, Estigarribia consideró que el peligro de fuga no podrá ser mitigado con las medidas requeridas por la Fiscalía y la defensa. Asimismo, el magistrado destacó la gravedad del hecho investigado, más allá del valor del dinero incautado.

“(...) la conducta atribuida se desarrolla en un contexto particularmente sensible, en tanto los hechos habrían tenido lugar en el ámbito de un establecimiento público de salud, involucrando a un funcionario que, aprovechando su posición dentro de la estructura administrativa, habría requerido beneficios económicos a una persona que atravesaba una situación médica delicada”, explicó.

Juez Rodrigo Estigarribia.
Rodrigo Estigarribia, juez penal de Garantías Especializado en Delitos Económicos.

“Esta circunstancia no solo incide en la valoración de la gravedad del hecho, sino que además revela un significativo nivel de afectación a la confianza en la función pública y al acceso regular a servicios esenciales, extremos que permiten afirmar una mayor lesividad desde una perspectiva cualitativa, con independencia del monto económico involucrado”, agrega el juez.

Finalmente, Estigarriba concluye que “valorados de manera conjunta los elementos de sospecha existentes, la gravedad concreta del hecho en función de su contexto y las circunstancias personales del imputado, así como la insuficiencia de las medidas menos gravosas para neutralizar los riesgos procesales, se concluye que se encuentran reunidos los presupuestos legales que justifican la imposición de la prisión preventiva”.

Dinero para “agilizar” trámites en el Incan

Pánfilo Saldívar, quien cumplía funciones administrativas en el área de Admisión del Incan, fue detenido en la tarde del martes pasado tras una entrega vigilada de G. 2.000.000, procedimiento dirigido por el fiscal Luis Piñánez. Según la denuncia, el dinero es parte de los G. 3.000.000 que el funcionario exigió para realizar una cirugía en el Incan, por un cuadro de diverticulitis aguda asociada a un tumor.

La imputación revela que en una ocasión anterior, el mismo paciente, de 41 años, había pagado G. 1 millón a Saldvívar con el mismo propósito.