Barcazas a la deriva casi dejan sin agua potable a Humaitá

El remolcador R/E Gamarra, de bandera boliviana y con tren de barcazas paraguayas, protagonizó un peligroso incidente fluvial el miércoles alrededor de las 13:00 en la zona conocida como “Vuelta Queso”.
El remolcador boliviano R/E Gamarra tuvo un incidente en Vuelta Queso mientras transportaba barcazas paraguayas.Gentileza

HUMAITÁ. Una maniobra fallida de un convoy fluvial en el río Paraguay generó momentos de tensión en Humaitá, luego de que varias barcazas se soltaran y pasaran a escasos metros de la toma de agua que abastece a la comunidad. El incidente obligó a suspender temporalmente la navegación y volvió a encender la preocupación sobre los riesgos del intenso tráfico fluvial en la zona.

Un convoy encabezado por el remolcador R/E Gamarra, de bandera boliviana y con tren de barcazas paraguayas, protagonizó un peligroso incidente fluvial el miércoles alrededor de las 13:00 en la zona conocida como “Vuelta Queso”, poniendo en riesgo la infraestructura de captación de agua potable de la ciudad de Humaitá.

Según explicó el capitán Daniel Echeverría, de la Prefectura Naval Zona Pilar, la embarcación tocó fondo, mientras navegaba río abajo, provocando que varias barcazas se desprendieran del convoy y quedaran a la deriva.

“Cuando la embarcación tocó fondo se soltaron unas barcazas que bajaron pasando frente a la toma de agua de la Essap. Dos quedaron varadas y las demás fueron recuperadas posteriormente”, indicó el jefe naval.

El remolcador había partido desde el puerto de Ladario, Brasil, con destino al puerto San Nicolás, en Argentina.

La situación generó alarma en Humaitá debido a que una de las barcazas pasó a pocos metros de la toma de agua utilizada por la Junta de Saneamiento local.

Héctor Cáceres, presidente de la institución, advirtió que un eventual impacto habría provocado una crisis en el suministro del vital líquido.

“De haberse producido el choque, Humaitá habría quedado sin agua potable durante varios días”, sostuvo.

Mientras se realizaban las maniobras de recuperación y control de las embarcaciones, la Prefectura suspendió momentáneamente la navegación río abajo sobre el río Paraguay, medida que posteriormente fue levantada una vez superada la emergencia.

El episodio reaviva las preocupaciones sobre la seguridad en la hidrovía Paraguay-Paraná, especialmente en sectores críticos donde operan infraestructuras esenciales para las comunidades ribereñas.

Otro hecho similar ocurrió el fin de semana en la zona de la confluencia de los ríos Paraguay y Paraná, cerca de la Isla del Cerrito (Argentina), donde una barcaza colisionó con otra embarcación.

Aunque el accidente no dejó consecuencias graves ni obligó a interrumpir el tránsito fluvial, evidencia la creciente frecuencia de incidentes en uno de los canales comerciales más transitados de la zona.