María Auxiliadora: Nuncio pide “abrir ventanas al aire hediondo” de la corrupción

Sacerdote de vestiduras rojas gesticulando en la misa, rodeado de asistentes en vestimenta blanca y decoraciones florales.
Vincenzo Turturro, nuncio apostólico ante el Paraguay, durante la homilía en la misa central de celebración de María Auxiliadora en Asunción.Fernando Romero

A dos semanas de las internas municipales, la Iglesia lanzó un duro mensaje a la clase política, ante el intendente de Asunción, Luis Bello (ANR-HC). El nuncio Vincenzo Turturro exigió un “Pentecostés político” y llamó a “abrir ventanas” para erradicar el “aire hediondo” de la corrupción, salpicando el ambiente electoral marcado por el millonario desvío de bonos bajo la gestión del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-HC).

A solo dos semanas de las elecciones internas municipales, la Iglesia Católica lanzó un durísimo y directo mensaje a la clase política paraguaya. El nuncio apostólico, Vincenzo Turturro, exigió un “Pentecostés" en la política.

En su homilía de la misa central de la celebración de María Auxiliadora, Turturro expresó que “algo tiene que cambiar” y exhortó de manera urgente a “abrir la ventana para que salga el aire hediondo” de la corrupción y el desinterés ciudadano.

Cuatro personas al frente, una mujer con blusa blanca y otra con chaqueta negra, en un ambiente solemnemente festivo.
El Intendente de Asunción, Luis Bello (ANR-HC), participa en la misa por el Día de María Auxiliadora.

El duro pronunciamiento de la máxima autoridad diplomática del Vaticano en el país ocurrió ante la presencia del intendente de Asunción, Luis Bello (ANR-cartista), sentado en la primera fila del santuario de María Auxiliadora de la capital.

Un llamado a ventilar la política: “Que salga el aire hediondo”

Turturro planteó de forma abierta la necesidad de un nuevo Pentecostés, no sólo para las familias, sino específicamente para la sociedad y la política nacional. El representante eclesiástico señaló que este sector civil requiere una profunda renovación interna para liberarse del miedo. “Cerramos la puerta por miedo a que alguien entre pero no podemos salir”.

Seguidamente, expuso una analogía personal basada en el comportamiento de su madre, quien abría las ventanas en pleno invierno para permitir que entrara aire nuevo y saliera el aire pesado o estancado de la habitación tras la noche. El religioso conectó de manera directa este relato familiar con su exigencia para el escenario sociopolítico nacional, rematando con la cruda frase de “abrir la ventana para que salga el aire hediondo”.

Sacerdote en vestimenta roja habla desde un atril, rodeado de una congregación atenta en un ambiente solemne decorado.
Un sacerdote celebra la misa frente a cientos de fieles en el templo de María Auxiliadora.

El nuncio aplicó la misma metáfora al escenario real del debate social y político en Paraguay. Manifestó de forma directa que ese aire hediondo se hace visible en el día a día a través de los prejuicios colectivos, y utilizó textualmente la frase: “Se desprecia al hermano porque piensa distinto”, instando a los presentes a buscar lo positivo en el prójimo para alcanzar finalmente el bien común.

El Vaticano fustiga la “lógica mortal” de la clase política paraguaya

El diplomático abordó también la postura del conformismo dentro de las instituciones públicas, criticando la tradicional mentalidad de que siempre lo hemos hecho así, a la cual calificó como una lógica mortal que frena la creatividad indispensable para una vida ciudadana digna.

Criticó la visión individualista que caracteriza a este tiempo. “Yo estoy bien", dijo, pero no nos comprometemos por el bien común. “Estamos demasiado acostumbrados a esta lógica”, dijo.

Congregación masiva en iglesia, sacerdote de pie frente a micrófono, asistentes en reflexión y oraciones, ambiente solemne.
Misa por el día de María Auxiliadora, Don Bosco y Humaitá.

El representante del Papa en Paraguay centró su crítica a la indiferencia social que demuestran los sectores dirigentes hacia las necesidades de la población desprotegida. “Si yo estoy bien pero mi hermano la está pasando mal no puedo seguir feliz de la vida”, afirmó, cuestionando duramente la falta de empatía generalizada.

El sermón del Nuncio y el contraste con el descalabro en Asunción

Este fuerte reclamo de la Iglesia contrasta directamente con la realidad de la Municipalidad de Asunción, capital sumida actualmente en el desastre financiero, que se refleja en el desastre de su infraestructura.

Mientras en la ciudad proliferan los baches, la basura y el abandono de los espacios públicos, todavía permanece impune el monumental desvío de más de G. 512.000 millones de los bonos G8 (2022), que debieron usarse para obras de infraestructura.

El principal responsable de la gestión municipal durante la que ocurrió el desvío, el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), busca postularse nuevamente en los próximos comicios internos como candidato a ocupar una banca en la Junta Municipal.

No solo él, varios de los actuales concejales que avalaron su desastrosa gestión, buscan su reelección y con ello, la perpetuidad del mismo modelo político.