Reactivar el laboratorio del IPS: la apuesta para garantizar medicamentos y optimizar recursos

Personas con mascarillas en farmacia, hombres y mujeres conversan, ambiente moderno. Una mujer de vestido largo y un hombre de camiseta azul en primer plano.
Asegurados esperan encontrar medicamentos en la farmacia externa del IPS 12 de Junio.Claudio Genes

El exgerente del Instituto de Previsión Social, Pedro Halley, impulsa la reapertura del laboratorio de producción de fármacos de uso masivo. Destaca que la iniciativa permitiría optimizar costos, mejorar el control de calidad y terminar con la falta de stock en beneficio de los jubilados.

La posibilidad de volver a poner en funcionamiento el laboratorio de producción de medicamentos del Instituto de Previsión Social (IPS) ha vuelto al centro del debate.

Para Pedro Halley, exgerente de Prestaciones de la previsional, este proyecto representa una reivindicación histórica para los asegurados y, especialmente, para los jubilados más antiguos del sistema.

Halley recordó que, hasta su cierre entre los años 2002 y 2005, el laboratorio era un pilar fundamental para el IPS, encargándose de la fabricación de medicamentos de uso masivo, altamente valorados por los pacientes. “Los equipos que estaban ahí ya se desmantelaron todos”, lamentó el exfuncionario al referirse al estado actual de las instalaciones.

Sin embargo, el proyecto no apunta a la producción de fármacos de alta complejidad, como los oncológicos o la insulina, sino a la reposición estratégica de insumos básicos de consumo diario, como analgésicos tipo aspirinas.

Uno de los puntos más sólidos a favor de esta reactivación es el capital intelectual con el que cuenta el IPS. Según Halley, la institución posee un plantel de farmacéuticos y químicos altamente capacitados, egresados de universidades nacionales, con la solvencia técnica necesaria para liderar el proceso.

Ante las posibles fricciones con el sector privado, el exgerente fue tajante al descartar una competencia desleal. “La industria farmacéutica es la más poderosa del país”, señaló, aclarando que no se trata de una confrontación, sino de una oportunidad de trabajo conjunto.

“Tal vez el laboratorio de producción del IPS debería trabajar en alianza con la industria farmacéutica”, propuso.

Eficiencia, ahorro y control

El principal beneficio de producir internamente radica en la autonomía logística. Halley sostiene que la inversión necesaria para reequipar el laboratorio se traduciría rápidamente en un ahorro significativo para el instituto, al evitar los sobrecostos de las licitaciones actuales.

La gestión propia permitiría:

  • Reducir costos: Comprar directamente los principios activos en lugar de productos finales terminados.
  • Control de calidad: Garantizar la excelencia de cada lote producido bajo normas internas.
  • Gestión de stock: Evitar las entregas tardías y los problemas con fármacos próximos a vencer, que suelen afectar las licitaciones externas.

Para los jubilados, la reactivación del laboratorio no es solo una cuestión económica, sino una cuestión de dignidad y acceso a la salud. “Es un sueño largamente acariciado y ojalá se pueda llevar adelante”, concluyó Halley.