“Presidente Santiago Peña, deje de comprar mansiones y aviones; lo que necesitamos son medicamentos”, expresó Perla Pérez, paciente oncológica, al denunciar las carencias que, según afirmó, padecen diariamente quienes dependen de tratamientos continuos en el Hospital Regional de Caacupé.
La mujer relató que en reiteradas ocasiones no encuentra los medicamentos que necesita para continuar con su tratamiento, por lo que se ve obligada a buscar recursos por su cuenta. Explicó que llegó a vender las pocas pertenencias que tiene e incluso organiza rifas para reunir el dinero necesario y poder comprar los fármacos.
Perla señaló que el tratamiento contra el cáncer representa un gasto aproximado de G. 30 millones al mes, una suma imposible de afrontar para la mayoría de las familias paraguayas. “El cáncer es una enfermedad muy difícil y nadie debería pasar por esta situación”, expresó visiblemente afectada.
Asimismo, lamentó que los pacientes, además de enfrentar el duro proceso de la enfermedad, deban soportar la incertidumbre de no saber si encontrarán los medicamentos e insumos indispensables para seguir luchando por sus vidas. “Lo único que pedimos es que el Estado garantice nuestro derecho a la salud y nos dé la oportunidad de seguir viviendo”, concluyó.
Otros pacientes calificaron la gestión del Gobierno como “una vergüenza” y lamentaron que en el Hospital Regional de Caacupé falten insumos esenciales, como jeringas y sueros. Aseguraron que esta situación afecta directamente la atención de los enfermos y exigieron una respuesta urgente de las autoridades para garantizar el abastecimiento de medicamentos y materiales médicos.
Josías Mereles, de Caacupé, denunció que en el hospital ni siquiera cuentan con jeringas suficientes y que, debido a la escasez, un mismo suero debe ser compartido entre dos pacientes.
Mereles relató que presentó su reclamo a las autoridades del centro asistencial, pero aseguró que la respuesta que recibió fue que, debido al periodo electoral, “no se pueden pedir muchas cosas a las autoridades”, situación que calificó de inaceptable porque la salud de los pacientes no puede depender del calendario político.
Promesas incumplidas
El 9 de enero de 2025, tras el incendio registrado en una sala de internación a causa de un cortocircuito, el presidente Santiago Peña y la ministra de Salud, María Teresa Barán, visitaron el Hospital Regional de Caacupé y anunciaron una “mejora integral” del nosocomio.
Sin embargo, transcurrido más de un año desde aquel compromiso, los pacientes sostienen que las promesas quedaron solo en anuncios. La intervención estatal se limitó a reparaciones mínimas posteriores al siniestro, sin resolver los graves problemas estructurales ni la falta de insumos que siguen afectando la atención.
Según manifestaron la mayoría de los usuarios, la situación refleja la persistencia de un sistema de salud con serias deficiencias. Aseguran que continúan enfrentando escasez de medicamentos, infraestructura deteriorada, falta de mantenimiento y condiciones que dificultan el acceso a una atención médica adecuada.
Lea más: Hospital Regional de Caacupé, abandonado por el Estado pese a promesas de reforma
Sin respuesta de la dirección
La corresponsalía de ABC intentó obtener la versión del director del Hospital Regional de Caacupé, Hugo Cañete, sobre las denuncias formuladas por los pacientes. Sin embargo, no respondió a las llamadas telefónicas realizadas hasta el cierre de esta edición.
Este medio mantiene abierto el espacio para incorporar su versión o cualquier aclaración respecto a los hechos denunciados.
Lea más: Algunos de los datos que Peña ignoró en su informe de gestión, según Líder Amarilla
