El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social inició una auditoría médica tras la denuncia presentada por familiares de un paciente adulto mayor, víctima de un accidente de tránsito. El hombre recibió atención en el Hospital Distrital de San Estanislao (Santaní), donde el profesional a cargo utilizó cintillos de plástico a modo de sutura para unir la piel en sus miembros inferiores, antes de ser derivado al Hospital General de Santa Rosa del Aguaray.
El doctor Gustavo Ortiz, director general de Redes y Servicios de Salud, confirmó que un equipo multidisciplinario, integrado por cuatro o cinco profesionales, entre auditores médicos, personal de enfermería, área administrativa y asesoría jurídica, ya se constituyó in situ para intervenir la documentación de ambos centros asistenciales.
“Estamos ante una situación en donde un médico adoptó una conducta terapéutica; se va a evaluar si eso está ceñido a los protocolos vigentes. De constatarse alguna irregularidad o inobservancia en la aplicación de las normas, el Ministerio aplicará las sanciones administrativas y legales correspondientes”, indicó el director.
Una técnica “muy extrema”
Al ser consultado sobre el uso de este tipo de sujetadores plásticos en la práctica médica, el doctor Ortiz remarcó que se trata de una medida fuera de los estándares habituales.
“Desde todo punto de vista, esto es una medida extrema. En los servicios de mayor complejidad normalmente este tipo de procedimientos está bien protocolizado y existen insumos como alternativas. Habitualmente y normalmente esta técnica realmente es una técnica muy extrema; nosotros tenemos los medios y otra manera de conducta terapéutica muy diferente a la utilizada”, aclaró.
El especialista detalló que, ante heridas de esta magnitud, el protocolo médico requiere primero realizar un proceso de asepsia (limpieza profunda), desinflamar la zona y, progresivamente, ir afrontando los bordes de la piel. En caso de no lograr la cobertura total, se procede a un injerto cutáneo, proceso que generalmente implica la internación previa del paciente.
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Plazos y situación del profesional involucrado
El informe final de la auditoría médica, que analizará desde las fichas de urgencia e ingreso hasta las hojas de indicaciones y las condiciones de la transferencia, tomará aproximadamente una semana, con posibilidades de extenderse si los auditores lo requieren.
En cuanto a las posibles medidas disciplinarias, Ortiz detalló que si se confirman las fallas de procedimiento, el caso pasará a la Asesoría Jurídica de la cartera sanitaria para la apertura de un sumario administrativo. Este proceso determinará la responsabilidad no solo del médico interviniente, sino también del personal de guardia de urgencia.

Por de pronto, tanto el médico que realizó el procedimiento como los demás funcionarios involucrados seguirán desempeñando sus labores de manera habitual en sus respectivos puestos de trabajo, a la espera de las conclusiones definitivas y el eventual trámite sumarial.
