En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, bajo el lema “Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: fortalecer lo que funciona”, el debate sobre la alimentación infantil trasciende las paredes de los consultorios médicos.
Actualmente, la salud pública se enfrenta a una paradoja compleja: mientras la ciencia demuestra de manera indiscutible que la leche materna es el estándar de oro para el desarrollo infantil, las madres navegan en un entorno digital fuertemente asediado por el marketing algorítmico de fórmulas comerciales.
El desafío digital: la advertencia de la OPS frente al marketing de fórmulas
A nivel regional, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que apenas el 43% de los lactantes en América Latina y el Caribe reciben lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida, una cifra alarmantemente, lejana de la meta global del 60% establecida para 2030. En Paraguay, esta realidad se cruza a diario con barreras estructurales, mitos arraigados y la desinformación que circula sin filtros en las redes sociales.
La alerta emitida por la OPS asevera que la publicidad en redes sociales, la recomendación de influencers, el uso de algoritmos y la inteligencia artificial están moldeando de forma agresiva las decisiones de las madres. Según datos presentados por la OPS, más del 80% de la publicidad sobre la leche materna ocurre a través de medios digitales.
Para analizar a fondo este escenario, conversamos con Natalia Romero Oliveira, licenciada en Obstetricia y Salud Materno Infantil, asesora de lactancia materna certificada y especialista en anquiloglosia, quien actualmente forma parte del Departamento de Obstetricia del Hospital de Clínicas de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). Desde su labor en la Escuela para Padres y el Consultorio de Consejería en Lactancia Materna, la especialista desglosa los desafíos clínicos, sociales y preventivos que determinan el éxito o el fracaso de la lactancia en el país.
El destete precoz: mitos y realidades
Uno de los principales retos que enfrenta la salud pública nacional es la alta tasa de abandono temprano de la lactancia exclusiva antes de los seis meses de vida. Lejos de ser una decisión caprichosa, el destete precoz responde a una cadena de factores socioemocionales y clínicos desatendidos, afirma la especialista.
“Las principales causas por las que las madres recurren al destete precoz siguen siendo la falta de información y de acompañamiento oportuno. Muchas madres interpretan el llanto del bebé como señal de hambre y creen que su leche ‘no llena’ o ‘es poca’, cuando en realidad esos comportamientos suelen ser normales”, señala la licenciada Romero Oliveira.

A esta falsa percepción se suman obstáculos físicos sumamente dolorosos, como las grietas en el pezón, un agarre inadecuado, la anquiloglosia (frenillo lingual restrictivo), el regreso al entorno laboral sin una planificación previa y, la presión asfixiante que a veces se da desde el entorno familiar que sugiere la introducción prematura de agua, tés o fórmulas.
La experta explica que frente a este panorama, en el Hospital de Clínicas se apuesta firmemente por la prevención a través del Programa Escuela para Padres. En este espacio gratuito, las familias embarazadas reciben educación basada en evidencia para llegar al nacimiento provistas de herramientas técnicas y psicológicas que les permitan sortear los desafíos de los primeros días.
¿Por qué duele amamantar y cómo se previene?
Uno de los mitos más arraigados en la cultura paraguaya es la creencia de que amamantar debe doler obligatoriamente durante el periodo de adaptación. La licenciada Romero Oliveira es categórica al desmentir esta premisa: “La lactancia no debería ser dolorosa. Puede existir una sensibilidad leve durante los primeros segundos del agarre en los primeros días, pero un dolor intenso, persistente o que dura durante toda la toma no es normal”.

La especialista destaca que las grietas y lesiones en el pezón no son una consecuencia inevitable de la sensibilidad de la piel, sino una señal inequívoca de fallas en la técnica. Ante este cuadro, la recomendación clínica estándar en los centros asistenciales públicos prioriza una evaluación integral de madre-bebé:
- Revisión postural y de agarre: Observar cómo se acopla el lactante al pecho materno.
- Inspección de la cavidad oral: Descartar alteraciones anatómicas como el frenillo lingual restrictivo (anquiloglosia), el cual impide una transferencia eficaz de leche y genera fricción lesiva.
- Acompañamiento profesional: Lejos de suspender la lactancia, el tratamiento oportuno garantiza la recuperación del tejido y la continuidad de la alimentación exclusiva.
La especialista detalla que la preparación comienza mucho antes del parto. Durante el control prenatal, los profesionales evalúan la simetría mamaria, la forma del pezón y los antecedentes médicos, recordando que la morfología externa rara vez determina la capacidad de amamantar, pero sí anticipa la necesidad de un seguimiento cercano desde el primer minuto de vida.
Lactancia materna: Apego precoz y corresponsabilidad familiar
Garantizar el éxito de la lactancia requiere de un ecosistema que involucre tanto a las instituciones de salud como al núcleo familiar. En los hospitales y maternidades de Paraguay adheridos a las normativas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef, se impulsa fuertemente el contacto piel con piel inmediato e ininterrumpido y la “separación cero” en la primera hora de vida, siempre que las condiciones clínicas lo permitan. Esto regula la temperatura del recién nacido, reduce su estrés y facilita el primer reflejo de succión.
Sin embargo, la carga no recae únicamente sobre la madre. La normativa nacional y la evidencia en salud pública subrayan la importancia de la corresponsabilidad familiar. “La lactancia no es una responsabilidad exclusiva de la madre; es una responsabilidad familiar y social. El padre cumple un papel fundamental brindando apoyo emocional, ayudando con las tareas del hogar, colaborando en el cuidado del bebé y protegiendo los momentos de lactancia”, explica la especialista.
La licenciada Romero Oliveira asegura que la existencia y ampliación de los días de permiso por paternidad impactan directamente en la reducción del estrés materno y consolidan la confianza necesaria para sostener la lactancia exclusiva en las semanas más críticas del puerperio.
En Paraguay, por el nacimiento de un hijo, el padre trabajador tiene derecho a 14 días corridos de permiso con goce de sueldo a cargo del empleador. Este derecho está establecido en la Ley N.º 5508/15 de “Promoción, Protección de la Maternidad y Apoyo a la Lactancia Materna”, y comienza a contarse a partir de la fecha de nacimiento del niño.
Derribando mitos culturales de la lactancia materna
La licenciada Romero Oliveira resalta que en los consultorios del país, los profesionales continúan lidiando a diario con frases arraigadas en el imaginario popular, tales como “mi leche es aguada”, “mi leche no le llena”, “hay que darle agua porque hace calor” o “después de los seis meses la leche ya no sirve”.
La especialista asevera que la ciencia médica responde con evidencia contundente: la leche materna cambia su composición de manera perfecta para suplir cada necesidad nutricional e hídrica del lactante, incluso en los días de altas temperaturas, volviendo totalmente innecesaria la introducción de agua u otros líquidos antes del sexto mes.

“Mi principal recomendación es rodearse de información confiable. No todos los consejos, aunque tengan buena intención (como ocurre con las redes sociales), están basados en evidencia científica”, enfatizó la especialista.
Frente a la presión social y familiar, la recomendación es clara: rodearse de información confiable que provenga de un profesional y no de las redes sociales, establecer límites asertivos con el entorno y acudir a la consulta profesional ante la mínima señal de alarma. Romero Oliveira advierte que complicaciones severas como la mastitis —caracterizada por fiebre mayor a 38.5 °C, dolor localizado, enrojecimiento y endurecimiento de la mama— requieren atención médica inmediata. Asegura sin embargo, que la mastitis rara vez implica la suspensión de la lactancia, sino todo lo contrario, invita a potenciar el vaciamiento seguro del pecho bajo supervisión especializada.
Un llamado a la acción desde el Hospital de Clínicas
La licenciada Romero Oliveira apunta que la lactancia materna es un proceso biológico natural, pero representa un aprendizaje técnico y emocional tanto para la madre como para el recién nacido. Frente a tanta publicidad engañosa en redes sociales y los mitos y desafíos culturales locales, la clave para triunfar en la lactancia es recibir buena guía y apoyo desde el principio.
El mensaje final de la licenciada Romero Oliveira resume la misión institucional que se impulsa desde el Hospital de Clínicas: “Pedir ayuda a tiempo puede marcar la diferencia entre abandonar la lactancia por una dificultad que tiene solución o disfrutar de una experiencia exitosa que aporta enormes beneficios para la salud de ambos. Invitamos a todas las embarazadas y sus familias a prepararse desde la gestación en nuestra Escuela para Padres y a utilizar el Consultorio de Asesoría en Lactancia Materna para construir un comienzo sostenible y saludable para la vida”.
