El anuncio de la creación de la Vicaría Episcopal Territorial de la Zona Norte, con sede en la ciudad de Luque, se realizó durante la celebración central en honor de la Virgen del Rosario, el 7 de octubre, a las 19:00.
Monseñor Gabriel Narciso Escobar Ayala fue designado como titular de la nueva institución, que dependerá de la Arquidiócesis de la Santísima Asunción.
Durante la misa presidida por el arzobispo de la Arquidiócesis de la Santísima Asunción, cardenal Adalberto Martínez Flores, se dio lectura al decreto Nº 080/2026, del 7 de octubre, mediante el cual se nombró a monseñor Gabriel Narciso Escobar Ayala como nuevo vicario episcopal territorial.
El nombramiento se formalizó con la firma de dos ejemplares del documento por parte del cardenal Adalberto Martínez Flores y Mons. Escobar Ayala, ante la presencia de numerosos fieles. La sede del nuevo vicariato estará ubicada en las inmediaciones de la Parroquia Santuario Nuestra Señora del Rosario, en Luque.
El nuevo vicario tendrá a su cargo la atención pastoral de la zona norte de la Arquidiócesis de la Santísima Asunción, que comprende las parroquias de Luque, Areguá y Limpio.
El anuncio marcó una doble celebración para los luqueños, al coincidir con su fiesta patronal en honor de la Virgen del Rosario, que, como cada año, tuvo un atractivo y extenso programa, con mucha participación de la ciudadanía católica de la ciudad auriazul.
Mons. Gabriel Escobar fue titular del Vicariato Apostólico del Chaco paraguayo durante 13 años. Dejó el cargo para asumir como obispo auxiliar de Asunción y asistir al arzobispo de la capital, el cardenal Adalberto Martínez.
El nombramiento para cumplir esta responsabilidad por parte del papa León XIV fue oficializado el 28 de agosto de este año.
El prelado también se desempeña como obispo responsable, por la Conferencia Episcopal Paraguaya, del acompañamiento a la Conferencia de Religiosos del Paraguay (Conferpar).
Mons. Escobar se destaca como uno de los obispos más críticos del Paraguay. Siendo vicario del Chaco paraguayo, denunció el abandono del Estado en el departamento de Alto Paraguay y defendió el derecho de los habitantes de esa parte del Chaco a acceder a la infraestructura necesaria, principalmente en materia de vialidad, energía, servicios de salud y educación, que garanticen una vida digna.