El proceso de intervención en la Cátedra y Servicio de Gineco-Obstetricia del Hospital de Clínicas de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad (FC-UNA), inició a raíz de varias denuncias por maltrato del personal de obstetricia.
Durante el proceso de investigación se hallaron varias irregularidades a causa de la muerte de 4 fetos tras cirugías intrauterinas que aparentemente sucedía por la falta de un protocolo ético o clínico aprobado. La Fiscalía inició la recolección de elementos relacionados con la denuncia por supuesta mala praxis tras la denuncia presentada por Roberto Corbeta Bizozzero, quien fue designado como interventor de la cátedra hasta el 19 de octubre.
Ante esta situación, el Consejo Directivo de la FCM-UNA emitió un comunicado en el que aclara que no se tolerará ningún tipo de irregularidad, o persecución dentro de la institución, ya que toda denuncia es abordada con el debido rigor y la empatía requerida.
“El Consejo Directivo no ha autorizado a ninguna persona a presentar denuncias en su nombre ante organismos externos. El mandato del interventor concluyó el 19 de octubre de 2026. El único documento oficial reconocido por la institución es el Informe Final de Intervención. Actualmente se aguarda el dictamen legal de la Dirección de Leyes y Reglamentos, sobre dicho informe, para tomar resoluciones fundadas en argumentos técnico-jurídicos en lo que respecta a este caso”, indican.
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Antecedentes del caso
Tras la intervención por denuncia de supuestos maltratos del personal de obstetricia, se descubrió que la Cátedra llegó a realizar 25 intervenciones quirúrgicas intrauterina, de las cuales muchas de ellas resultaron en la muerte de los fetos dentro del vientre de la madre.
Según la denuncia, se habría duplicado la tasa de muertes neonatales reducibles del 5,3 por mil al 13,7 por mil, registrándose múltiples óbitos corroborados por los testimonios de madres afectadas y datos obtenidos.
Durante ese lapso fue apartado de su cargo el jefe de Cátedra y Servicio de Gineco-Obstetricia, Miguel Ruoti Cosp sobre quien pesa la investigación al ser el responsable del área intervenida. Sin embargo, según la denuncia, el decano interino en ejercicio, Andrés Alberto Szwako, lo repuso en el cargo, pese a que la decisión correspondía al Consejo Directivo.
Por otra parte, la Federación Paraguaya de Ginecología y Obstetricia (FPGO) se pronunció en respaldo a Miguel Ruoti Cosp, luego del informe que se dio a conocer tras la intervención realizada en la Cátedra y Servicio de Gineco-Obstetricia del Hospital de Clínicas.