El camino que une a poblaciones de los distritos de Fuerte Olimpo y Bahía Negra con la ruta bioceánica fue, una vez más, el escenario donde este fin de semana varios automovilistas pasaron verdaderas odiseas, debido a las dificultades que generaron los aguaceros caídos en algunos sectores.

Lea más: Pobladores se suman a ganaderos en tarea de reparar caminos en el Alto Paraguay.
Las escasas precipitaciones, que no sobrepasaron los 15 milímetros e incluso fueron muchos menores en algunos sectores, se produjeron en una franja de 50 kilómetros, desde la propia ruta bioceánica hasta la zona conocida como Toro Lindo, en dirección a la comunidad de Toro Pampa.
Varios automovilistas sufrieron el percance y sus vehículos fueron a parar a las cunetas, debido a que varios camiones transportadores de ganado obstaculizaban el camino. Las personas realizaron grandes sacrificios e incluso fueron ayudadas por maquinarias de estancias para salir del atracadero y poder continuar viaje.
Reparaciones precarias
Los camiones de gran porte no quedaron atascados, pero fueron sorprendidos por los aguaceros en pleno viaje, antes de salir al camino asfaltado. Al no poder continuar por el riesgo que representaba avanzar sobre el resbaladizo camino, quedaron detenidos en medio del angosto tramo, obstaculizando casi por completo el tránsito.

Sucede que las reparaciones precarias que se realizan en estos tramos ruteros no contemplan la limpieza de los laterales, por lo que cada vez el camino se vuelve más angosto y dificulta el paso de los vehículos, sobre todo en días de lluvias.
Los conductores que poseen vehículos todoterreno intentan pasar por los costados, pero fácilmente caen a las cunetas, tal como sucedió este fin de semana, lo que ocasionó un dilema para numerosas personas. En varias de las camionetas atascadas se encontraban familias enteras, entre ellas mujeres y niños.
En tanto, los conductores de los camiones que transportaban ganado esperaron algunas horas a que se secaran los tramos afectados por los aguaceros para luego continuar viaje.

Panorama incierto
La Dirección de Meteorología anuncia la llegada del fenómeno conocido como El Niño, lo que significa la posibilidad de que se produzcan lluvias de gran magnitud en todo el territorio nacional, previstas para los meses de agosto y septiembre. De cumplirse estas predicciones, una vez más el Alto Paraguay quedará aislado por la inundación de los caminos, que no son reparados de la forma en que se debe.
Este camino, que parte desde la ruta bioceánica hacia las poblaciones de Fuerte Olimpo y Bahía Negra, presenta aún varios tramos donde se localizan los famosos “encajonados”, trabajos consistentes en formar pequeños muros de tierra a ambos costados del camino para evitar el ingreso de las aguas provenientes de las cunetas o riachos.
Lea también: Piden al MOPC verificar incumplimiento de contrato de empresa adjudicada para reparar caminos en Alto Paraguay.
Varios de estos lugares fueron desaguados por pobladores voluntarios de Toro Pampa, pero hasta la fecha no fueron cargados con tierra y mucho menos se colocaron los tubos para hacer funcionar los sistemas de desagüe. De allí que, apenas caen las precipitaciones, quedan convertidos en verdaderos tajamares.
Don Amalio Valdez, poblador de Toro Pampa caracterizado por dirigir a los voluntarios que suelen realizar los trabajos de desagote, lamentó la situación y señaló que no hay maquinarias trabajando en estos tramos, cuando que las condiciones climáticas son ideales para estas tareas.
“Ya no queremos pasar nuevos aislamientos”, expresó el poblador, al recordar todo lo que implica esta situación. “La pasamos muy mal cada vez que se produce este fenómeno, no por la cuestión atmosférica, sino por la desidia de las autoridades que no hacen bien sus tareas”, enfatizó.
Hasta la fecha se desconoce qué pasó con las empresas Mawes S.A. y la del ingeniero Miguel Ángel Chávez Hausman, adjudicadas por el MOPC por un monto superior a los G. 17.500 millones para reparar estos tramos. La primera realizó unos pocos trabajos, mientras que la otra solo se limitó a perfilar el camino que llega a Puerto Casado.
No se realizan los levantamientos de terraplén, las limpiezas laterales ni mucho menos se colocan los sistemas de desagüe, pese a que, según las especificaciones del contrato, se deben instalar 300 metros de tubos. Hasta la fecha ni siquiera un centímetro ha sido colocado. La falta de desembolsos por parte del MOPC sería la razón de la paralización de estos trabajos.

