Khael Valdez Ávalos, niño de 3 años, está desaparecido desde el viernes 2 de octubre, día en el que fue visto por última vez en la estancia “6 de enero”, ubicada en Boquerón, Chaco paraguayo, donde trabajaba su madre.
Según las autoridades, la madre del niño, quien fue la última persona que lo vio antes de desaparecer, contó que ese viernes Khael se levantó temprano, aproximadamente a las 5:00, se volvió a acostar y a las 8:00 se levantó nuevamente para ir hasta el gallinero de la estancia, pero después ya le perdió el rastro. El personal de la estancia también relató la misma versión a las autoridades.
El fiscal de la causa, Lucrecio Cabrera, contó que hoy realizaron varias tareas de búsqueda que incluyeron buzos y a los ayoreos de la zona, ya que una de las hipotesis es que haya ingresado a la zona boscosa. Sin embargo, al búsqueda en el tajamar de la estancia por parte de los buzos fue infructuosa.
“Los bomberos voluntarios ya bucearon en el tajamar, no encontraron absolutamente nada y tienen previsto ya retirarse del lugar hoy al mediodía, ya que agotaron ya toda la búsqueda. También los ayoreos desde ayer están colaborando en la búsqueda de este niño y no hay novedad, no encontramos absolutamente nada”, detalló.
Lea más: Niño desaparecido en Boquerón: “La madre no se preocupa ni colabora”, dice encargado de la búsqueda
Las hipótesis que manejan
El fiscal dijo que manejan dos hipótesis, una es que le pasó algo a Khael y escondieron su cuerpo y la otra es que le sustrajeron de la estancia, lo que consideró que es muy difícil sin la complicidad de la madre o del capataz de la estancia.
También allanaron dos lugares, uno de ellos donde una de las personas a las que la madre sindica como padre del niño, considerando que la misma hizo demandas de filiación a tres hombres. Del allanamiento realizado, incautaron una notebook y un teléfono, ambos están siendo peritados mientras toman la declaración preliminar al sindicado como padre del niño.
Sin embargo, dijo que al no tener datos objetivos que autoricen la privación de libertad, van a tener que ordenar su libertad después que termine su declaración indagatoria. Detalló que decidieron investigar al hombre porque de los tres demandados por filiación, es el que tiene familia con esposa e hijos, “pensamos que podía haber tenido interés en sustraer a la criatura para evitar que el proceso continúe, porque creo que hay un proceso nuevo que se inició en su contra y justamente era una posibilidad”, precisó.
Sobre la madre, dijo que fue imputada por falta del deber del cuidado y demorada, considerando que ella renunció a su trabajo en la estancia el jueves, pero como está ubicada en una zona alejada, su empleadora no iba a contar con vehículo hasta este martes para poder ayudarle a trasladarse hasta Neuland, que queda a aproximadamente 5 horas de la estancia.
Lea más: Caso Khael: imputan a madre de niño desaparecido en el Chaco
“Ella por eso no salía del lugar y justamente lo que nosotros no queríamos es que, al no tener ninguna restricción, salga y no le podamos encontrar más a la señora. Entonces, se ordenó su detención para poner a disposición del juzgado con la imputación para que el juzgado le determine medidas alternativas y que esté sometida a proceso, ya que no está descartada la posibilidad de que la misma esté metida en ese tema, es decir, que esté involucrada en la desaparición de su criatura”, señaló.
Lo que dice la madre
El fiscal describió la actitud de la madre como muy serena, ya que llora poco o cuando llora, casi no tiene lágrimas, incluso describió la actitud de la madre como “muy fuerte, como un hombre es fuerte su sentimiento. Cuando nosotros (hombres) lloramos, parece que estamos fingiendo nomás y más o menos así ella es”, motivo por el cual desconfían de ella.
También detalló que la madre se quejó mucho de los investigadores, lo que sumado a que avisó un poco tarde a la fuerza pública la desaparición, genera sospechas. Relató que Khael vivía con su abuela en una estancia llamada La Paz, donde prohibían niños, lo que motivó a que se mude con su madre.
También evaluaron la posibilidad de que un animal salvaje atacó al niño; sin embargo, como es un lugar protegido con cercos y tiene mucha presencia humana, consideró que es muy difícil que los animales salvajes llegue hasta ahí. Los propios trabajadores del lugar hablan de la presencia de leones, como también de yacarés, aunque para que un yacaré, que casi no ataca a humanos, considere a un niño como presa, el animal debe tener al menos dos metros y los que hay en el lugar son muy pequeños.
