En el departamento existen cuatro distritos: Fuerte Olimpo, Puerto Casado, Carmelo Peralta y Bahía Negra. Todos ellos, desde hace décadas, vienen siendo administrados por intendentes de la Asociación Nacional Republicana (ANR), lo que demuestra la escasa presencia del sector opositor en la zona.
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Los cuatro jefes comunales, que asumirán sus funciones la próxima semana, reciben como herencia de sus correligionarios poblaciones sumidas en el abandono, una realidad con la que deberán lidiar durante los próximos cinco años de mandato. Como viene ocurriendo habitualmente, los nuevos intendentes también contarán con una mayoría aplastante de concejales de su mismo partido político.

La escasa presencia de la oposición en el departamento también se refleja en el seno de las juntas municipales. De un total de 48 concejales titulares, 40 pertenecen al Partido Colorado y solo ocho representan al PLRA y al UNACE. En el periodo que está por fenecer, 35 ediles pertenecían a la ANR y los restantes 13 a la oposición. Con esta nueva composición, los colorados suman otros cinco lugares.
La amplia presencia colorada en este departamento también se observa en la Gobernación, donde, desde su creación en 1993, el cargo de gobernador ha sido ocupado por representantes de la ANR. Actualmente, de los siete concejales departamentales, seis son colorados y solo uno pertenece al PLRA. Esta supremacía también se repite en la representación parlamentaria, donde el escaño de diputado corresponde a un representante del Partido Colorado.
Poblaciones sumidas en el abandono
Esta descripción del escenario político del Alto Paraguay pone de manifiesto la situación de las administraciones locales, donde los sucesivos gobiernos municipales no han logrado aprovechar la hegemonía política para impulsar obras que beneficien a sus respectivos distritos. En su mayoría, las autoridades se limitaron a esperar asistencia del Gobierno central.
Todas las comunidades del departamento enfrentan problemas similares. El principal es la precariedad de las calles, que se convierten en verdaderas trampas mortales para quienes deben transitarlas, especialmente durante los días de lluvia, debido a la falta de sistemas de canalización y desagüe.
Las autoridades municipales tampoco impulsaron acciones efectivas para combatir el flagelo del abigeato, que pone en riesgo la principal y prácticamente única actividad económica de la zona, generadora de fuentes de trabajo para cientos de personas de la región. Ninguno de los intendentes salientes se preocupó por impulsar la creación de mataderos municipales que permitan controlar los faenamientos de ganado vacuno.

La función que parecían cumplir estos jefes comunales, acompañados de sus concejales, era principalmente posar para las fotografías durante las entregas de kits de víveres de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) a las familias afectadas por los sucesivos aislamientos que golpearon a los pobladores del departamento.
Promesas
Los nuevos intendentes del departamento, acompañados de los concejales electos, asumirán sus cargos este martes 3 de noviembre. En Fuerte Olimpo, Camila Ramírez se convertirá en la primera mujer en ocupar la Intendencia del distrito. La pareja sentimental del gobernador Arturo Méndez manifestó que su primera intención es ordenar la casa.

En ese sentido, prometió trabajar por las diferentes comunidades del distrito, comenzando por mantener limpio el municipio. Además, la jefa comunal anunció que pretende priorizar la construcción de mataderos municipales, con el objetivo de controlar la calidad de la carne vacuna que se comercializa en la zona y, sobre todo, desalentar los hechos de abigeato que perjudican considerablemente a los productores.
La mujer también prometió crear la Policía Municipal de Tránsito, con el propósito de ordenar la circulación vehicular dentro de la población, atendiendo el aumento de accidentes, principalmente de motocicletas. Esta problemática siempre fue esquivada por el intendente saliente, considerando que una gran cantidad de niños conduce este tipo de vehículos y que ejercer controles sobre ellos podría representar una pérdida de electores entre sus padres.

La crítica situación de las calles también figura entre sus prioridades. En ese sentido, prometió buscar soluciones, principalmente mediante la construcción de sistemas de desagüe que permitan la circulación de las aguas durante los días de lluvia. Finalmente, anunció que trabajará de manera coordinada con la Gobernación.
El distrito de Bahía Negra es, sin dudas, una de las zonas más abandonadas del Alto Paraguay. El intendente saliente, João Ferreira, administró la municipalidad durante 10 años y deja a la población sumida en numerosas necesidades. En este contexto, el nuevo jefe comunal, Bernardino Suárez, manifestó que ya elaboraron un plan de trabajo junto con los nuevos concejales para atender los problemas más urgentes.

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Una de las principales prioridades será mejorar las calles y limpiar la población, atendiendo la proximidad de los días de lluvia y la consecuente proliferación de mosquitos. Nos enfocaremos durante estos primeros meses en construir sistemas de desagüe que eviten la inundación de las calles, manifestó.

En tanto, los nuevos intendentes Wilmar Fernández, de Carmelo Peralta, y Domingo Vera, de Puerto Casado, se excusaron de mencionar sus prioridades de trabajo, debido a que se encontraban de viaje y retornaban desde la capital del país hacia sus respectivas localidades.
Sin embargo, se puede señalar que, además de las precarias calles, uno de los problemas más críticos de Carmelo Peralta es la falta de provisión de agua potable a los pobladores, pese a que el distrito experimenta un notable desarrollo vial con la construcción de la ruta de todo tiempo y el puente de la Bioceánica.

Por su parte, Puerto Casado se caracterizó durante todo este periodo municipal que está llegando a su fin por las permanentes disputas políticas, que dejaron como resultado la condena a tres años y ocho meses de prisión del exintendente Hilario Adorno, hermano del diputado José Domingo Adorno, por utilizar G. 50 millones de fondos municipales para pagar una cuota de una camioneta de uso particular.

