Mateo Caligaris no es un diseñador común; él mismo se define como un ejecutivo de moda. Su trayectoria no es menor: ha recorrido los pasillos de las casas más influyentes del mundo, desde Bottega Veneta en Milán hasta la vanguardia de Tom Ford en Londres, pasando por Jean Paul Gaultier en París.
Hoy, con la mirada de quien ha navegado mercados de máxima exigencia, Caligaris regresa al análisis del mercado emergente paraguayo.
Su diagnóstico es claro: para que la industria textil –y por extensión la maquila y los agronegocios claves para la economía nacional– se reinventen, el país debe pasar de su faceta de fabricante de commodities a un exportador de estrategia y creatividad.
En esta entrevista para ABC Negocios, desglosamos con Mateo la hoja de ruta de cómo transformar la artesanía paraguaya en un activo de exportación de alto valor agregado.
Director creativo más que un diseñador de prendas
En el ecosistema europeo, el director creativo es el “guardián de la marca” y, según Caligaris, no se puede limitar este papel solo a la estética. “La función del director creativo depende del tamaño de la empresa, marca o proyecto; el rol del diseñador y de un director creativo puede estar en ciertos momentos entrelazado”.
Para Caligaris, en los grandes conglomerados el director creativo define la narrativa, el posicionamiento, la coherencia y la dirección estratégica.
Para las marcas emergentes en Paraguay, sostiene Caligaris, el diseño sin estrategia puede ser un riesgo que no genere patrimonio de marca. “Hay que mantener consistencia, producción y una visión a corto y a largo plazo. Para una marca emergente, resulta casi inmediato que el diseñador sea su propio director creativo y maneje la marca casi a 360 grados”.
El pasaporte a París
Al evaluar si una marca local tiene el potencial para entrar en una boutique de lujo en París o Milán, Caligaris es claro: “no se busca lo lindo, se busca una identidad clara”.
Para Caligaris, con la experiencia suficiente en el sector, tres son los requisitos para llegar a estos mercados relevantes:
- Coherencia y estructura: “Una marca debe demostrar que puede producir con consistencia y calidad en tiempos confiables”.
- Diferenciación: “París y Milán no necesitan más de lo mismo. Una marca paraguaya para llegar a ese mercado debe ofrecer algo que sea imposible de producir allí”.
- Sostenibilidad: “El éxito no se mide solo por la creatividad de una colección, sino por la capacidad de sostenerse en el tiempo”.
La batalla contra el retail masivo
Ante el avance de plataformas globales con precios imbatibles, Caligaris es contundente: “Me resulta imposible competir con plataformas o economías que canibalizan el mercado, pelear por eficiencia en escalas masivas es una batalla perdida”.
“Una marca local no puede ni debe intentar ser el más barato del mundo. Pero sí puede ser distinto. El valor agregado nace cuando el producto tiene una historia, propiedad intelectual y diferenciación”.
Para Caligaris, vender volumen al exportar solo es posible con buen diseño, competitividad de producción, conocimiento y sobre todo identidad.
Comunidad premium que paga mejor
El punto de partida primordial para lograr precios premium es la comunicación, sostiene Mateo Caligaris. “El consumidor generalmente, sobre todo en el mundo del lujo, paga una experiencia, un sueño, un deseo, estatus y confianza”.
El precio premium no se impone, se justifica con el tiempo, sostiene Mateo. “Las cabezas internas de una marca tienen que estar 100% alineadas para enviar un mensaje claro, una estética coherente, calidad de producto y producción disciplinada”.
Para Caligaris, la creación de la comunidad, mediante la comunicación y el producto, genera un cliente que en el boca a boca crea una tribu que refleja y respeta los códigos de la marca.

De souvenir a lujo
Paraguay posee técnicas únicas como el ao po’i y el ñandutí; sin embargo, el desafío es la integración de estos elementos en una colección moderna sin que parezcan recuerdos turísticos.
La clave, según Caligaris, es la recontextualización: “No se trata de una reproducción literal de la artesanía, el lujo contemporáneo toma elementos y los evoluciona según la demanda internacional”.
Esencia artesanal e industria de exportación
Para Caligaris sí es posible mantener la esencia artesanal y crear una industria de exportación sostenible a la vez.
“Muchos países lo han logrado, me vienen a la cabeza México, Perú, Italia o Francia. Desde el encaje francés hasta el cuero italiano, fueron países que lograron trabajar su materia prima para elevarlas mucho más y tener la capacidad de diversificarlas”.
Para lograrlo, Caligaris sostiene que se requiere un sistema de producción, planificación y control de calidad riguroso, similar a lo que Francia o Italia hicieron con sus productos posicionados a nivel global.
El futuro
Caligaris ve un paralelismo en el sector gastronómico paraguayo, donde la innovación ya ha comenzado a dar frutos, y aboga por que la moda y la artesanía caminen de la mano hacia la exportación sostenible.
El camino hacia el mercado global no es solo una cuestión de hilos y agujas, sino de procesos de alto valor, capacitación y disciplina estratégica, de la mano de la innovación.








