El silbatazo inicial a solo dos días, pero el reloj de la economía paraguaya lleva meses corriendo. Con la clasificación de la Albirroja a la Copa del Mundo 2026 el país ingresó a un ciclo de consumo acelerado que atraviesa industrias, medios y mercados.
Agencias de viaje con cupos agotados, retailers con stocks bajo presión, marcas repensando sus estrategias hasta 2030: el fútbol, otra vez, mueve más que emociones y pasiones.
US$ 21 millones en valijas
José Brunetti, miembro de la comisión directiva de Asatur (Asociación Paraguaya de Agencias de Viajes y Empresas de Turismo), tiene el número claro: unos 3.000 hinchas paraguayos viajarán a Estados Unidos para acompañar a la selección, con un gasto promedio de US$ 7.000 por persona entre pasajes, alojamiento, entradas, traslados y gastos varios.
El resultado: US$ 21 millones en movimiento directo, sin contar el impacto indirecto sobre aerolíneas, cadenas hoteleras y operadores locales. Las tarifas ya están en niveles altos y los vuelos casi completos, aunque Brunetti estima que aún podrían sumarse alrededor de 50 pasajeros más a los contingentes confirmados.
Los primeros contingentes partirán desde el 8 de junio, con llegadas previstas principalmente el 10 de junio, en la antesala del debut.
Paquetes desde US$ 4.500 hasta suites VIP de US$ 8.275
El mercado de paquetes turísticos se desplegó en dos extremos.
Los más accesibles parten desde US$ 4.500 e incluyen pasajes, alojamiento, entradas y gastos básicos. En el otro extremo, los paquetes Hospitality, la categoría más exclusiva, ofrecen entradas VIP, suites y catering antes y después de cada encuentro, con precios que oscilan entre US$ 1.350 por partido y más de US$ 8.275 por series de varios juegos.
El partido frente a Estados Unidos fue el más caro del certamen para los paraguayos según Brunetti: “al tratarse del encuentro inaugural del anfitrión, los boletos llegaron a costar hasta diez veces más que una entrada convencional de fase de grupos”.
Las marcas ya piensan en 2030
Mauricio Alfaro, presidente de la Asociación Paraguaya de Agencias de Publicidad (APAP), mira más lejos. Para él, el Mundial 2026 ya funciona como catalizador de decisiones estratégicas que apuntan al Mundial 2030, que se jugará en parte en suelo paraguayo.
“El Mundial obliga a pensar con más estrategia, más anticipación y una mirada integral. Ya no se trata solo de hacer campañas vinculadas al fútbol, sino de definir qué lugar quiere ocupar cada marca cuando el mundo mire hacia Paraguay”.
Según proyecciones de APAP, la cadena de comunicación comercial podría movilizar entre US$ 200 y US$ 250 millones adicionales entre la etapa previa al Mundial 2030, el evento y los años posteriores.
Las primeras industrias en reaccionar, de acuerdo a Alfaro, son telecomunicaciones, bebidas, alimentos y entidades financieras. A ellas se suman turismo, gastronomía y servicios, que ven en la exposición internacional una oportunidad de reposicionamiento.
En cuanto a los medios de comunicación, el mercado avanza hacia una combinación más equilibrada de plataformas, sostiene Alfaro. Si bien la televisión abierta continúa siendo el medio de mayor alcance, el crecimiento de los canales digitales es cada vez más acelerado.
Las proyecciones para 2030 indican que la TV abierta concentrará el 32% de la inversión publicitaria, seguida por Digital con 28%, vía pública (OOH) con 22%, Radio (9%), TV por cable (7%) e Impresos (2%).
“El mercado no se dirige hacia una sustitución total de la televisión, sino hacia un ecosistema donde TV, Digital y OOH concentrarán el mayor volumen de inversión”, explicó.
Retail: hasta 700% más en ventas
Ruth Bento, directora comercial de Tupi SA, describe un fenómeno que excede la tecnología: el Mundial transforma el comportamiento de consumo de manera transversal y urgente. “En televisores vemos crecimientos superiores al 250%, pero lo más relevante es la dinámica del consumo: se anticipa, se acelera y se intensifica”.
Las camisetas crecen hasta un 700% en ventas durante la temporada mundialista. Los calzados superan el 300% de incremento.
Los accesorios rozan el 350%. Los consumidores aprovechan además las facilidades de financiamiento para escalar hacia pantallas de mayor tamaño y tecnología más avanzada.
El Mundial no cambia el mercado: lo acelera
Para Bento, la clave del fenómeno mundialista en el retail es la eliminación de la fricción en la decisión de compra. El evento funciona como detonador de intenciones que ya existían. “El Mundial elimina la duda. Lo que el cliente iba a comprar en tres meses, lo compra hoy porque quiere vivir el momento y no quedarse afuera”.
En ese escenario, la ventaja competitiva ya no depende únicamente del precio. La capacidad de respuesta. financiamiento ágil, disponibilidad de stock e integración de canales, define quién captura el pico de demanda.
El partido ya empezó.
Alzas en ventas retail
+700% camisetas y ropa deportiva.
+350% accesorios varios.
+300% calzado deportivo
+250% televisores
