Gremio advierte que fuerte baja del dólar impacta sobre las exportaciones paraguayas

El espejismo del dólar asfixia al productor
El espejismo del dólar asfixia al productorArchivo, ABC Color

La Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex) advierte que el fortalecimiento del guaraní frente al dólar está erosionando la competitividad y presionando a empresas que venden al exterior, ya que reciben menos guaraníes por cada dólar. El gremio pide una “reacción” o intervención del Banco Central y reglas más previsibles.

La apreciación del guaraní frente al dólar abrió un frente de preocupación para el sector exportador paraguayo, que ve cada vez más estrecho el margen para sostener operaciones, preservar mercados internacionales y continuar aportando ingresos de divisas al país.

La Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex) a través de su gerente general, Pablo Cuevas, calificó el escenario como “crítico” y sostiene que el momento exige una respuesta institucional. “Necesitamos reacción. No ya una acción, una reacción”, afirma, de acuerdo con el contenido difundido por el gremio.

Indicó que cuando la moneda local se fortalece, las ventas externas, cobradas típicamente en dólares, tienden a rendir menos en guaraníes, al tiempo que se encarecen costos locales y se vuelve más difícil competir por precio en destinos internacionales.

Por su parte el tipo de cambio subió levemente este jueves y cerró las operaciones cotizando a G. 6.000 por dólar en el cambio efectivo, acumulando una variación cercana al 20% en un año.

Piden intervención del Banco Central

Pablo Cuevas, gerente general de la Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex)
Pablo Cuevas, gerente general de la Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex)

Uno de los principales cuestionamientos del sector apunta al Banco Central del Paraguay (BCP) y a su comportamiento frente a la dinámica del tipo de cambio. Cuevas sostiene que, si bien la Carta Orgánica no fija una “orientación cambiaria” explícita, el artículo 50 sí habilita al BCP a operar en el mercado para administrar reservas y ejecutar políticas monetaria y cambiaria.

En esa línea, Capex subraya que el marco normativo plantea que las intervenciones deben contribuir a un “funcionamiento equilibrado del mercado”. A partir de esa lectura, el gremio cuestiona lo que interpreta como un giro hacia una conducta “asimétrica” y “distorsiva”, además de reprochar la falta de comunicación previa que, en su visión, debería acompañar decisiones con impacto directo sobre la planificación empresarial.

Sector exportador reclama pérdida de competitividad

Capex advierte que la continuidad de las exportaciones está estrechamente ligada a la capacidad del país de generar divisas. Según Cuevas, el objetivo es “continuar exportando, mantener mercados y generar ingresos de divisas genuinos al Paraguay”.

La preocupación, por tanto, no se agota en la coyuntura financiera. El gremio plantea que el tipo de cambio condiciona decisiones comerciales, contratos, inversiones y sostenibilidad de operaciones orientadas al exterior. “Nuestra posición es bastante crítica, crítica, eso es categórico”, insiste Cuevas, al describir la presión que atraviesan las firmas del rubro.

El gerente general del gremio advierte que mirar al únicamente los datos generales de exportación puede llevar a una lectura incompleta de lo que ocurre dentro del sector.

Por un lado, el gremio observa que el desempeño de commodities es impulsado por una “supercosecha” y por operaciones pactadas con anterioridad —ventas ya comprometidas que “necesariamente deben salir del país”, contribuyendo al superávit y al crecimiento exportador— y, por otro, la realidad de empresas que no están protegidas por esos factores.

Según Capex, el impacto más severo del tipo de cambio se siente en las medianas empresas que procesan commodities y en aquellas que desarrollan y exportan productos fuera del segmento primario. En esos casos, la apreciación del guaraní puede traducirse más rápidamente en pérdida de margen y dificultades para sostener competitividad en mercados donde el precio es determinante y los contratos exigen cumplimiento.

El mensaje del gremio vuelve a poner el foco sobre una tensión recurrente en la política económica en cómo manejar la dinámica cambiaria sin introducir distorsiones, y cómo ofrecer señales suficientemente claras para que empresas exportadoras puedan tomar decisiones con horizonte.