Más carne, más empleo y más divisas sin forzar el sistema

Paraguay cuenta con aproximadamente 12,8 millones de cabezas de ganado vacuno. Con ese stock, la tasa de extracción ronda el 19%
Paraguay cuenta con aproximadamente 12,8 millones de cabezas de ganado vacuno. Con ese stock, la tasa de extracción ronda el 19%GENTILEZA

Paraguay vuelve una y otra vez sobre una discusión central para su desarrollo: cómo lograr más carne para el consumo interno, más carne para exportar, más empleo y más divisas para la economía. Es un debate legítimo y necesario, pero que con frecuencia se aborda desde diagnósticos parciales o soluciones apresuradas que no atacan el problema de fondo.

La experiencia demuestra que en ganadería no existen atajos sostenibles. Forzar el sistema, improvisar decisiones o enfrentar objetivos entre sí suele generar más tensiones que resultados. La verdadera respuesta está en un concepto tan simple como exigente: mejorar la eficiencia.

Paraguay cuenta con aproximadamente 12,8 millones de cabezas de ganado vacuno. Con ese stock, la tasa de extracción ronda el 19%, un nivel bajo para un país con tradición ganadera, conocimiento técnico y condiciones naturales favorables. Este dato es revelador: el principal límite no está en la cantidad de animales, sino en cómo producimos, cómo rotamos el rodeo y cómo funcionan las señales del sistema.

Aumentar la tasa de extracción hacia niveles cercanos al 25%, acompañado de una mejora sostenida en el peso promedio de los animales enviados a faena, tendría un impacto estructural en toda la cadena cárnica. Más carne disponible para el mercado interno, mayor volumen exportable, más actividad industrial, más empleo directo e indirecto y más ingreso de divisas para el país. Todo esto sin necesidad de aumentar inmediatamente el número de cabezas ni expandir la frontera productiva.

Es importante ser claros: no se trata de liquidar el rodeo ni de comprometer el futuro por el presente. Se trata de lograr que el rodeo trabaje mejor. Más terneros por vaca; menor mortandad, animales que llegan antes y mejor terminados a faena, y un sistema de comercialización que incentive la entrega de hacienda en lugar de la retención defensiva.

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La ganadería moderna no se mide solo por cantidad de animales, sino por kilos producidos por hectárea, por año y por vientre. En ese terreno, Paraguay tiene un enorme margen de mejora. Y ese margen, bien trabajado, permite resolver simultáneamente varios de los problemas que hoy preocupan a la sociedad. Cuando la eficiencia aumenta, la oferta de carne crece de manera natural. Esto permite abastecer el mercado interno con mayor previsibilidad, reducir tensiones de precios y evitar la falsa dicotomía entre consumo interno y exportación. Al mismo tiempo, fortalece la capacidad exportadora del país y consolida mercados externos estratégicos.

Pero la eficiencia productiva no es solo una cuestión técnica. Es también una cuestión de confianza y reglas de juego. El productor invierte y produce cuando percibe previsibilidad, transparencia y señales claras.

Cuando esas condiciones no existen, el resultado es la retención de hacienda, la postergación de decisiones y un sistema que se vuelve rígido e ineficiente.

Por eso, este desafío no recae únicamente sobre el productor, ya que involucra al Estado, a la industria y a la sociedad en su conjunto. Requiere políticas públicas coherentes, estabilidad normativa, un sistema de comercialización transparente y una visión compartida de largo plazo. Sin confianza no hay inversión; sin inversión no hay más producción.

Solo después de haber ordenado estos indicadores básicos –extracción, peso de faena, eficiencia reproductiva y sanitaria– Paraguay estará en condiciones de encarar un crecimiento sano del stock ganadero, avanzando gradualmente de 12,8 millones hacia 16 millones de cabezas. Si seguimos creciendo primero sin corregir la eficiencia, es repetir errores conocidos: más capital inmovilizado, mayor presión sobre los recursos y resultados decepcionantes.

El crecimiento genuino no se construye acumulando animales improductivos, sino transformando eficiencia en producción real.

Este debate trasciende al sector ganadero

La carne vacuna es uno de los principales motores económicos del Paraguay y una fuente clave de empleo, ingresos y divisas. Tratarla con decisiones de corto plazo es un lujo que el país no puede darse.

Paraguay no necesita elegir entre consumo interno o exportación. Puede y debe tener ambos. Pero para lograrlo debe asumir una decisión estratégica, madura y responsable: primero eficiencia, luego crecimiento.

La ganadería se construye con números, con reglas claras y con una visión de país que entienda que producir más y mejor no es solo un objetivo sectorial, sino una política de desarrollo nacional.

Actividad económica crece

En base a informaciones preliminares, el Indicador Mensual de la Actividad Económica (Imaep) registró un incremento de 4,0% con respecto al mismo mes del año anterior. Con este resultado, acumuló un crecimiento de 5,8% al cierre del mes de noviembre de 2025.

De acuerdo con un reporte oficial del BCP, el sector primario tuvo un incremento interanual de 9,6%, acumulando con este resultado un aumento de 5,4% al cierre del mes de noviembre del 2025. Por su parte, el sector secundario obtuvo un aumento interanual de 3,2%, acumulando con este resultado un crecimiento de 6,8% al cierre de noviembre de 2025.

En el citado periodo se destacaron la generación de energía eléctrica, las actividades de distribución de energía eléctrica, suministro de agua y saneamiento ambiental que siguieron también contribuyendo positivamente.

Por su parte, el sector de la construcción verificó un crecimiento interanual positivo en el mes de noviembre debido al mayor ritmo de ejecución de las obras tanto públicas como privadas, de acuerdo con el reporte.

En lo que respecta a las manufacturas, estas tuvieron una variación interanual de -0,4%, acumulando con este resultado un crecimiento de 5,5% al cierre del mes de noviembre de 2025.

Dentro de las manufacturas, las actividades que incidieron positivamente fueron la producción de aceites, molinerías y panaderías, madera, papel, cueros y calzados y fabricación de minerales no metálicos.

En lo que respecta al sector servicios, este registró un incremento interanual de 3,3%, acumulando con este resultado un crecimiento de 5,2% al cierre del mes de noviembre de 2025.

En los servicios, mostraron dinámicas positivas las actividades comerciales, los servicios de intermediación financiera, servicios a los hogares, servicios inmobiliarios, restaurantes y hoteles, servicios de transportes, servicios a las empresas, telecomunicaciones y servicios de información.

Cantidad de ganado vacuno

Paraguay cuenta con aproximadamente 12,8 millones de cabezas de ganado vacuno. Con ese stock, la tasa de extracción ronda el 19%