Biodiésel paraguayo: cupo de UE no es el problema, pero sí exigencias ambientales, sostienen

Desde la Biocap indican que Paraguay dispone de un cupo de 50.000 toneladas anuales de biodiésel de la asociación comercial UE-Mercosur.
Desde la Biocap indican que Paraguay dispone de un cupo de 50.000 toneladas anuales de biodiésel de la asociación comercial UE-Mercosur.

Para facilitar el acceso de productos nacionales en el mercado europeo, Paraguay avanza en el ajuste de su sistema de envíos mediante la Ventanilla Única de Exportación (VUE). Sin embargo, el principal desafío no está en las cuotas, sino en demostrar que la producción de soja es ambientalmente sostenible, según afirmó la Cámara Paraguaya de Biocombustibles (Biocap).

Paraguay alista la Ventanilla Única de Exportación (VUE), plataforma que se encuentra con adecuaciones y que estaría lista en los primeros días de mayo, indicaron desde el Gobierno. Además, señalaron que se negocian cuotas para distintos destinos y rubros, además de los que ya fueron asignados, como el de biocombustibles.

Sobre este último punto, el presidente de la Cámara Paraguaya de Biocombustibles (Biocap), Massimiliano Corsi, mencionó que Paraguay dispone de un cupo de 50.000 toneladas anuales de biodiésel de la asociación comercial UE-Mercosur.

No obstante, indicó que el acceso al mercado europeo no depende solo de eso, ya que el principal desafío para el gremio está en cumplir con requisitos ambientales y técnicos muy exigentes.

“Uno de los puntos clave es la clasificación de la soja paraguaya como ‘High ILUC’, que significa cambio indirecto del uso de la tierra. En términos simples, es un criterio que utiliza Europa para evaluar si la producción de un cultivo como la soja podría estar asociada indirectamente a la deforestación”, explicó.

El complejo nacional de biocombustible  posee un enorme potencial de crecimiento aún latente.
El complejo nacional de biocombustible posee un enorme potencial de crecimiento aún latente.

“La producción paraguaya es sostenible”

Asimismo, señaló que cuando un cultivo es clasificado como ‘High ILUC’, su uso para biocombustibles en Europa queda “limitado o desincentivado”. Además, afirmó que el trabajo principal consiste en demostrar con datos que la producción paraguaya es sostenible.

En el caso de Paraguay, destacó que existen argumentos sólidos, debido a que el crecimiento de la soja se da principalmente por un mayor rendimiento por hectárea (intensificación) y no por una expansión descontrolada de la frontera agrícola.

“El problema es que Europa utilizó datos globales corporativos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAOSTAT, siglas en inglés) que no reflejan bien esta realidad, mientras que en otros países usó datos nacionales, generando una asimetría que nos perjudica”, indicó.

En ese sentido, añadió que Paraguay debe solicitar una revisión técnica bajo los mecanismos ya previstos por la normativa europea y avanzar en certificaciones como ‘Low ILUC’ (bajo cambio indirecto del uso de la tierra, por sus siglas en inglés), que reconocen producciones más sostenibles.

VUE simplifica trámites

Sobre el trabajo con la Ventanilla Única de Exportación y cómo facilitará las gestiones hacia Europa, indicó que la VUE permite simplificar y digitalizar los trámites de exportación, como certificados, permisos y documentación.

“Esto ayuda mucho en eficiencia y tiempos, pero no reemplaza el requisito principal: demostrar que el producto cumple con los estándares ambientales y de trazabilidad que exige Europa”, precisó.

Finalmente, se refirió a la expectativa sobre el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, y señaló que esta asociación comercial representa una gran oportunidad para Paraguay, aunque aclaró que no será algo automático.

“Europa hoy no solo compra productos, adquiere sustentabilidad comprobable. Por eso, el desafío es posicionar al país como un proveedor confiable, demostrando con evidencia que nuestro modelo productivo es eficiente, sostenible y competitivo”, destacó.