17 de julio de 2026

La reciente confirmación de que la mezcla de biodiésel en el diésel Tipo 3 (gasoíl común) aumentará del cinco por ciento a un rango de entre el ocho y el diez, abrió un debate logístico. Un experto en el rubro analizó la implicancia y el principal problema que afrontarán las empresas para cumplir con la disposición.


Para facilitar el acceso de productos nacionales en el mercado europeo, Paraguay avanza en el ajuste de su sistema de envíos mediante la Ventanilla Única de Exportación (VUE). Sin embargo, el principal desafío no está en las cuotas, sino en demostrar que la producción de soja es ambientalmente sostenible, según afirmó la Cámara Paraguaya de Biocombustibles (Biocap).

El presidente Santiago Peña vetó parcialmente el proyecto de ley que introduce cambios sustanciales al régimen de promoción del biodiésel vigente desde 2019. La objeción argumenta razones técnicas y fiscales. La norma actual prevé un aumento gradual del 1% anual hasta un tope del 5%. El nuevo texto reemplaza ese esquema por un rango fijo del 5% al 20%, lo que otorga mayor flexibilidad a la autoridad de aplicación para definir el porcentaje efectivo. El proyecto retorna al Congreso para su consideración.

Recorriendo con el equipo de ABC Rural, llegamos hasta Cedrales, Alto Paraná, en donde visitamos la fábrica de biodiesel a partir de granos de oleaginosa de los Hermanos Galhera denominado Agrovalle del Sol. Pero no solo producen combustible, Leandro Carvallo nos cuenta que más fabrican.

La empresa Be8 Energy realizó la presentación de su Planta Industrial ubicada en la ciudad de La Paloma, Canindeyú. El complejo tiene la capacidad de producir 7 millones de litros de biodiesel por año, a base de aceites vegetales, y puede triturar 50,000 toneladas de soja por año, produciendo alrededor de 38,000 toneladas de harina, cáscara de soja y aceite vegetal.

La Cámara Paraguaya de Biocombustibles (Biocap) celebró el aumento del porcentaje de la mezcla del biodiesel, oficializado por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC). De esta manera, el Gobierno obliga a que el diésel común (tipo III) comercializado tenga más biocombustible en sus componentes, fomentando la industria nacional.