Pastoreo Voisin: la técnica que cuadruplica la producción de carne

Pastoreo Voisin: la técnica que cuadruplica la producción de carne
Pastoreo Voisin: la técnica que cuadruplica la producción de carneArchivo, ABC Color

Un pastizal natural paraguayo rinde entre 30 y 35 kg de carne por hectárea. Con el Pastoreo Racional Voisin (PRV), ese número puede llegar a 400 kg. El ingeniero Braulio Quevedo, especialista en el sistema, explica cómo el manejo planificado de las pasturas multiplica la productividad sin disparar los costos.

Una tranquera, una pastura dividida en franjas y una cerca eléctrica que se mueve cada pocos días: así se ve el Pastoreo Racional Voisin (PRV). Desde adentro, lo que cambia es la forma de manejar el pasto.

La producción de carne por hectárea es uno de los principales indicadores de eficiencia de una explotación ganadera, y el PRV se propone estirar ese número mediante un manejo planificado de los tiempos de ocupación, descanso y carga animal.

Braulio Quevedo, especialista en el sistema, explicó a ABC Rural que la experiencia demuestra que es posible pasar de niveles de 100 kg de carne por hectárea hasta alcanzar aproximadamente 400 kg. “Esto no tiene límite”, sostuvo, al referirse al potencial productivo de estos sistemas cuando se aprovecha correctamente el crecimiento de las pasturas.

Para dimensionar el resultado, señaló que en Paraguay un pastizal natural produce entre 30 y 35 kg de carne por hectárea, mientras que en pasturas implantadas los niveles generalmente rondan los 100 kg, con casos que llegan a 120 kg. Frente a esos valores, alcanzar 400 kg representa multiplicar varias veces la producción promedio.

La carga animal marca la diferencia

Uno de los principales efectos del manejo racional de las pasturas es el aumento de la capacidad de carga. Quevedo recordó la experiencia del establecimiento Don Félix, donde en 2004 empezaron a trabajar sobre 350 hectáreas y unas 400 cabezas, equivalentes a un animal por hectárea.

Luego de cuatro o cinco años, durante la primavera y el verano, la cantidad de animales llegó a unas 800 cabezas. En los períodos de mayor producción vegetal, la carga actualmente puede ubicarse entre 1.200 y 1.300 animales sobre la misma superficie.

El resultado, según el especialista, demuestra que una mayor utilización del potencial de las pasturas permite incrementar la producción sin que los costos aumenten en la misma proporción. Al producir más carne por hectárea, el productor obtiene mayores ingresos con la misma tierra.

Infraestructura con retorno

Implementar el PRV requiere, sobre todo, infraestructura para el manejo animal: cercas eléctricas y disponibilidad de agua. Quevedo explicó que las tecnologías actuales permiten bajar el costo con franjas de pastoreo, cercas móviles y bebederos que acompañan el desplazamiento del ganado.

Según su estimación, la inversión en infraestructura puede recuperarse en dos a tres años y, como máximo, en cuatro. Por eso considera que el desembolso inicial no debería ser el principal impedimento para adoptar el sistema.

La mayor dificultad, a su criterio, pasa por otro lado: modificar la forma tradicional de trabajar. “El mayor costo que tiene la implementación de estos sistemas es el cambio de mentalidad”, sostuvo, al señalar que el temor a innovar pesa más que el costo económico.

Pastoreo Voisin: la técnica que cuadruplica la producción de carne
Pastoreo Voisin: la técnica que cuadruplica la producción de carne

El pasto se maneja según su fisiología

El principio del Voisin es entender cómo funciona la planta. No es una receta rígida: se trata de manejar los períodos de ocupación y descanso de acuerdo con el desarrollo de cada pastura.

Después del consumo del ganado, la planta necesita tiempo suficiente para recuperarse, desarrollar nuevas hojas y volver a acumular reservas. El objetivo es que el animal ingrese cuando hay una cantidad adecuada de forraje y, a la vez, se mantiene una buena calidad nutritiva.

Dejar crecer una pastura indefinidamente no significa necesariamente un alimento de mejor calidad, aclaró Quevedo. Superado cierto punto de crecimiento, puede aumentar el volumen de materia vegetal, pero cae su valor nutritivo.

Suelo vivo, menos insumos

Otro pilar del sistema es recuperar la fertilidad mediante el retorno de materia orgánica. Para Quevedo, la productividad de los suelos tropicales no depende tanto de grandes cantidades de fertilizantes químicos, sino de mantener activa la vida del suelo.

Cerca del 80% de los nutrientes que circulan dentro del sistema se encuentran en la biomasa vegetal, explicó. Por eso, el retorno de materia orgánica es clave para alimentar a los organismos del suelo, que participan en la disponibilidad de nutrientes para las plantas.

Ese manejo, en su experiencia, permite reducir el uso de insumos externos. En el establecimiento llevan unos 15 años sin usar antiparasitarios ni fertilizantes.

Pastoreo Voisin: la técnica que cuadruplica la producción de carne
Pastoreo Voisin: la técnica que cuadruplica la producción de carne

Una de las bases de la ganadería regenerativa

El sistema Voisin es también uno de los pilares de la ganadería regenerativa. Sus principios siguen vigentes y se complementaron con nuevos conceptos, como la alta carga animal y el pastoreo de ultra alta densidad.

El ganado cumple una doble función: producir carne o leche y, mediante su interacción con el suelo, contribuir a regenerar el ambiente. A diferencia del manejo tradicional, donde los animales permanecen mucho tiempo en la misma superficie y seleccionan las especies que prefieren, el sistema racional controla la carga y los tiempos de ocupación.

Normalmente se establece un descanso cercano a 60 días entre ocupaciones, aunque el período varía según el clima y el crecimiento de la pastura. Una superficie pastoreada por pocos días puede permanecer varias semanas en recuperación.

El desafío, concluyó Quevedo, es entender que el PRV no es una receta fija: es un sistema de principios que cada establecimiento debe adaptar a su realidad. Bien manejado, permite aprovechar mejor el forraje, elevar la carga animal, favorecer la recuperación del suelo y aumentar los kilos de carne producidos por hectárea.