Castigo

El equipo de Nenecho Rodríguez se resistió largamente a dar a conocer las facturas de las “compras” que hizo con dinero que debía usar para luchar contra el covid. Ahora sabemos por qué no querían darlas a conocer: Documentan favores a sus amigos y dispendio de dinero que el pueblo pagó para evitar más muertes. Merece castigo.

Horacio Cartes no consignó en su declaración jurada de bienes, como era su obligación hacerlo, una empresa que tenía en el extranjero, y no le pasará absolutamente nada porque es el propietario del Ministerio Público, lo que le permite pisotear las leyes como la Ley 5033 (que obliga a presentar declaración jurada de bienes) o la Ley 137 (que obliga a comparecer ante comisiones del Congreso). Merece castigo.

Hugo Javier, gobernador del Departamento Central, sigue sin explicar, protegido por los fiscales de Cartes, por qué sus elegidos para realizar compras con dinero destinado a la lucha contra el covid usaron facturas irregulares y, en realidad, por qué usaron facturas irregulares para “justificar” la dilapidación de más de veintiún mil millones de guaraníes. Merece castigo.

Arnaldo Wiens, ministro de Obras Públicas, pagó, en plena pandemia, sobrefacturaciones como la de la “pasarela de ñandutíes” tras “visitas” a su ministerio del cuñado del presidente de la República, Jorge López Moreira y entrega las fiscalizaciones de las rutas a vinculados a quienes las construyen. Merece castigo.

Antonio Barrios, cuando era ministro de Salud de Cartes, prefirió comprar oxígeno para el sistema público de Salud nueve veces más caro que lo que cuesta producirlo en plantas para lo cual instaló tres plantas absolutamente subdimensionadas en tres centros asistenciales. Su decisión tuvo lacerante impacto durante la pandemia. Merece castigo.

La mayoría cartista en la Cámara de Diputados impidió el control del lavado de dinero proveniente del contrabando de cigarrillos, la principal fuente de dinero originado en actividades delictivas en nuestro país. Merece castigo.

La mayoría cartista en ambas cámaras del Congreso votó a favor de encarecer los servicios de billeteras electrónicas que ofrecen las compañías telefónicas. Merece castigo.

Sandra Quiñonez tuerce todo para beneficiar a su patrón y a los cómplices de Cartes, quienes gozan de absoluta impunidad para pisotear las normas que pudieran aportar algo de decencia a la administración de nuestra República. Merece castigo.

El equipo encargado de la política de vacunas, por favorecer a un mecanismo dirigido desde la oscuridad (COVAX), retrasó criminalmente la compra de vacunas contra el covid y comprometió treinta millones de dólares en contratos con dicho mecanismo que hasta ahora no proveyó lo pagado. Merece castigo.

La muerte, en fin, de nuestros amigos, nuestros compañeros, nuestros seres queridos, por falta de medicamentos, por falta de insumos, por falta de camas de terapia, cosas que faltaron porque roban desde hace años, merece castigo.

evp@abc.com.py

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