Lo dicho por Alliana era un mensaje a los abdistas, para echarles en cara que el cartismo era quien, supuestamente, salvó de la destitución a Marito.
A fuer de sinceros, la cuestión en ese entonces fue un tanto más complicada. El cartismo no “salvó” a Marito. Se salvó a sí mismo, ya que de seguir adelante con el juicio político también podía hacer rodar la cabeza del vicepresidente Hugo Velázquez, y eso significaba instalar en el poder a un liberal, Blas Llano, lo que le hubiera significado al cartismo el eterno mote de traidores al partido.
Hay mucho más que decir de aquel episodio de la historia política reciente. Pero yendo al presente: ahora le cae como anillo al dedo a Alliana eso de hacerse el churro.
Él supuestamente se niega rotundamente a que Cartes, presidente del partido y líder de Honor Colorado, le imponga un candidato a vicepresidente para la elección nacional de 2028.
Sin embargo, en febrero de 2015 se anunciaba con bombos y platillos en Mburuvicha Róga que él era el candidato “de consenso” (ja, ja) para la presidencia del Partido Colorado.
En realidad, aquella vez Alliana fue impuesto por Horacio Cartes, ya que en ese entonces era un ignoto diputado por Ñeembucú y su carrera política no era muy prometedora.
Posteriormente, Cartes eligió a Santiago Peña y a Alliana como candidatos a presidente y vicepresidente, respectivamente
Y más recientemente decidió que Alliana sería su candidato a presidente de 2028, algo que venía manejándose desde hace tiempo, pero Cartes lo hizo público en noviembre del año pasado, durante la Convención de Honor Colorado en la Conmebol.
O sea que la incógnita realmente es por qué Alliana ahora se hace el churro. Puede que sea solo una maniobra para distraer la atención o tal vez una excusa para dejar una candidatura que no convence del todo.
O, lo más probable, es que sea un punto de inflexión que se vendría tarde o temprano, por el debilitamiento del liderazgo de Cartes y el inicio de una pelea por la sucesión en el poder, que involucra a nuevos grupos económicos con mucha ambición y pocos escrúpulos.
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